El precio del pollo registró nuevos aumentos durante el segundo mes del año, en un contexto marcado por una alta demanda y una oferta limitada a nivel nacional. Así lo explicó Matías Bazán, propietario de la pollería Eben-Ezer, quien aseguró que las subas se vienen dando de manera sostenida desde noviembre, aunque el producto sigue siendo más accesible que la carne vacuna y el cerdo.
“Desde noviembre, el pollo viene subiendo. A pesar de eso, sigue siendo más barato si lo comparás con la carne o el cerdo”, señaló Bazán a La Mañana. Según detalló, el principal motivo del aumento está vinculado a la situación de uno de los frigoríficos más grandes del país, que atraviesa una crisis y no está produciendo los volúmenes habituales. “Eso genera una escasa oferta en el mercado y, con mucha demanda, el precio sube”, explicó.

De acuerdo con el comerciante, los incrementos se aplican de forma gradual, con ajustes de entre un 4% y 5% aproximadamente cada 15 días. “No son subas que se sientan tanto, la gente se va acostumbrando”, afirmó, y remarcó que el abastecimiento en su local está garantizado, sin inconvenientes de stock.


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