El Gobierno frustró la reunión de gobernadores y avanza con la Reforma Laboral

El oficialismo confirmó que el proyecto se tratará en una semana en el Senado. Los mandatarios provinciales postergaron la reunión prevista para hoy y le da tiempo a Milei y sus funcionarios para avanzar con las negociaciones.

El bloque mileísta en el Senado oficializó el pedido para tratar el miércoles próximo el proyecto de Reforma Laboral y reconfiguró el escenario político. Los gobernadores postergaron la reunión prevista para este mediodía en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), durante la cual discutirían modificaciones a ese proyecto de ley, y el Gobierno convocó a su mesa política para cerrar filas y tejer negociaciones.

La confirmación de que la reforma será tratada la próxima semana llegó luego de que el oficialismo comandado por Patricia Bullrich lograra la cantidad de firmas necesarias para esa convocatoria, que aún no tiene un horario preciso.

La acompañaron sus aliados Enrique Martín Goerling Lara (PRO), Carlos Espínola (Provincias Unidas), Luis Juez y Beatríz Ávila (Juntos por el Cambio) y Eduardo Vischi (UCR), quienes garantizarán los votos necesarios para que la iniciativa se obtenga media sanción.

El anuncio se conoció casi en simultáneo a la decisión de los mandatarios provinciales de suspender la reunión que tenía prevista para este miércoles en el CFI. Se esperaba que durante ese encuentro saldría un posicionamiento conjunto y formal sobre el proyecto que desvela al oficialismo.

La idea era discutir algunos puntos que impactarían directamente en las provincias, sobre todo las reducciones a las alícuotas del Impuesto a las Ganancias que tendrían efecto en los recursos coparticipables.

Según trascendió, la suspensión de ese encuentro no sólo surgió en simultáneo a la confirmación de la convocatoria a sesión sino también luego de llamados desde la Casa Rosada a algunos de sus gobernadores “dialoguistas”.

La preocupación del Gobierno no sólo tenía que ver con las reformas que se propondrían sino con la declaración conjunta que se transmitiría. El efecto político que produciría un pronunciamiento de gobernadores unificados tendría un alto costo.

De todas maneras, la suspensión no fue una desarticulación total. Pero le da aire al Poder Ejecutivo para seguir presionando, ofreciendo y negociando con las provincias; sobre todo con las más permeables a intercambiar favores.

Para diseñar la trama de la que estarán encargados el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santili, el Gobierno convocó a su “mesa política”, integrada por los funcionarios más allegados a Javier Milei.

Es que aún persistían los debates en torno a una parte importante del articulado del proyecto diseñado por los ministros Luis Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación), en particular en el capítulo tributario que contempla la reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades.

Se prevé que el oficialismo intente darle unas puntadas a ese tema para lograr apoyos, sobre el que puertas adentro de la Rosada hay posturas contrapuestas.

Bullrich y Santilli se habían mostrado permeables a consensuar posturas e introducir cambios al respecto durante la sesión. Incluso, ante un eventual escenario complejo para el grueso del articulado, no descartan dejar afuera la demanda.

Por el otro, la resistencia la encabezan el ministro Luis Caputo y el asesor Santiago Caputo, que rechazan ceder en ese punto

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*