El Niño y las inundaciones en el NEA: qué factores juegan a favor de Formosa

En diálogo con el programa Detrás de las Noticias, de FM Digital 91.3, el licenciado en Gestión Ambiental Noel Carlos Paton analizó el comportamiento de las cuencas hídricas del Litoral, la intensificación de los eventos climáticos y el rol de las represas. Además, destacó la importancia de la infraestructura provincial para reducir el impacto de las lluvias y prevenir inundaciones.

Durante su intervención en Detrás de las Noticias por FM Digital 91.3, Noel Carlos Paton remarcó que las defensas, las estaciones de bombeo y los sistemas de evacuación pluvial constituyen herramientas fundamentales para reducir los riesgos de Formosa ante El Niño. En ese sentido, sostuvo que las obras de infraestructura permiten afrontar los eventos climáticos en mejores condiciones que otras zonas de la región. «Vamos a tener agua seguro en casi toda la geografía provincial, pero no vamos a sufrir tanto como otras regiones por las obras de infraestructura», afirmó.

A diferencia del escenario crítico que atraviesan provincias vecinas como Misiones y Corrientes, donde se registraron desbordes de cursos fluviales como los ríos Uruguay e Iguazú, además de crecidas del Paraná que obligaron a evacuar a numerosas familias, Formosa no sufrió hasta el momento inundaciones de gran escala provocadas por el desborde de los grandes ríos. En territorio formoseño, las contingencias registradas estuvieron vinculadas principalmente con la acumulación de agua y los anegamientos temporarios ocasionados por intensas lluvias locales.

La geografía de Formosa y la importancia de los desagües

Al analizar las características físicas del territorio formoseño, Paton explicó que la escasa pendiente natural condiciona los tiempos de escurrimiento del agua. «Formosa es una gran planicie, hay 50 metros de diferencia desde la línea Barilari hasta el río Paraguay, por lo que el escurrimiento de las aguas cuando llueve es mucho más lento», detalló.

Esta particularidad geográfica vuelve fundamental el mantenimiento de los canales artificiales de desagüe para evitar que el agua permanezca estancada en las zonas urbanas y rurales. El especialista destacó el trabajo de organismos como la Dirección Provincial de Vialidad y el Servicio Provincial de Agua Potable (SPAP) en el mantenimiento de los sistemas de drenaje a lo largo de rutas provinciales y nacionales, entre ellas la Ruta Nacional 81. «Las obras se hacen, los canales de desagote los están manteniendo de manera perfecta para que los pueblos no sufran estos daños», señaló.

Otro de los aspectos preventivos destacados por Paton fue el ordenamiento urbano y la relocalización de familias que vivían en áreas ribereñas expuestas a inundaciones. Según explicó, el traslado de la población hacia sectores más seguros contribuye a reducir las consecuencias sociales de las crecidas. «Formosa cada vez tiene menos habitantes sobre la ribera de los ríos. Los barrios Salvador Gurrieri y 20 de Junio fueron creados justamente para ubicar a la población ribereña y evitar este tipo de daños sociales que se producen por estos incidentes climáticos», sostuvo

Al evaluar el impacto de las precipitaciones y las crecidas en la región, Paton señaló que las características del relieve y la dinámica de las cuencas hídricas condicionan el comportamiento del agua. La baja pendiente de amplias zonas del Litoral, junto con la presencia de bañados y áreas ribereñas, puede dificultar el drenaje y aumentar la exposición a las inundaciones. En este escenario, las represas también cumplen un papel relevante en la regulación de los caudales. Las variaciones en las descargas de los embalses pueden incidir en los niveles de los ríos y modificar las condiciones de escurrimiento aguas abajo, aunque sus efectos dependen de múltiples factores hidrológicos.

Al referirse a los episodios recientes, Paton recordó las inundaciones registradas en la costa argentina del río Uruguay y las vinculó con las operaciones de las represas de Salto Grande e Itaipú. «Vimos lo que pasó con el río Uruguay, con las inundaciones en toda la costa del Uruguay argentina, por la apertura de las represas de Salto Grande e Itaipú», expresó.

Asimismo, advirtió sobre la influencia que pueden tener las descargas de grandes centrales hidroeléctricas, como Yacyretá e Itaipú, en los niveles del río Paraná. Las crecidas de este curso fluvial pueden dificultar el desagüe de otros sistemas hídricos, entre ellos la cuenca del río Paraguay, y agravar las condiciones en zonas bajas.

En el tramo final de la entrevista, Paton llamó a la población a mantener la calma, informarse a través de fuentes oficiales y respetar las recomendaciones de los organismos competentes ante posibles contingencias. «Seguir los canales oficiales, escuchar la información oficial y seguir esas recomendaciones oficiales» es fundamental para prevenir daños y contar con información certera, remarcó. En un contexto de eventos climáticos que pueden provocar lluvias intensas y crecidas en distintos puntos del Litoral, el especialista puso el foco en la infraestructura, el mantenimiento de los desagües y la planificación territorial como herramientas para reducir los riesgos y proteger a las comunidades formoseñas

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