Frente a las previsiones meteorológicas y las alertas hidroclimáticas que anuncian el impacto sostenido del fenómeno del Niño en el litoral argentino y la cuenca del Río de la Plata, la municipalidad de la ciudad de Clorinda puso en marcha un plan preventivo de contingencia e integración institucional. La iniciativa busca articular recursos logísticos, sanitarios y de infraestructura para proteger a la población urbana y ribereña frente a eventuales precipitaciones extraordinarias y desbordes de los cursos de agua que rodean la Comuna.
En el marco del programa radial Algo Está Pasando, transmitido por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, los periodistas Fernando López y Daniel Moreira Viera mantuvieron un diálogo en vivo con el secretario de Gobierno de la municipalidad de Clorinda, Marcelo Fernández. Durante la entrevista, el funcionario expuso en detalle la estructura organizativa del nuevo comité de crisis, la evaluación técnica sobre el estado actual de las defensas y estaciones de bombeo, y las acciones preventivas que se desarrollan en forma conjunta con organismos provinciales y nacionales.
Contexto regional y la activación del comité de contingencia
La preocupación en la provincia de Formosa se alinea con la situación observada en provincias vecinas y puntos estratégicos de la región mesopotámica, donde el incremento paulatino en los caudales de los ríos Paraguay y Paraná ha encendido las alarmas preventivas. La memoria histórica de la ciudad de Clorinda, severamente afectada por crecidas históricas en décadas pasadas, motiva una preparación anticipada por parte de los equipos de gestión urbana.
Frente a un escenario meteorológico que proyecta un régimen de precipitaciones intensas de manera recurrente hasta el mes de marzo, el gobierno local resolvió formalizar el marco legal e institucional para dar respuesta a cualquier eventualidad.
Al respecto, el secretario de Gobierno precisó: «Mediante el decreto 2113, el intendente municipal creó el Comando de Emergencia Municipal, presidido justamente por él».
Asimismo, Fernández subrayó la trascendencia de convocar a múltiples actores con competencia técnica y operativa en el territorio para asegurar una respuesta inmediata: «Está integrada por varios organismos nacionales, provinciales y civiles. La intención es coordinar todos los trabajos previos y durante una eventual emergencia o evacuación. Es un trabajo articulado porque ya tenemos bastantes experiencias en Clorinda con respecto a las inundaciones».
Entre los organismos que participan en el esquema operativo para tareas de logística, salud, seguridad y mantenimiento de infraestructura, el funcionario enumeró a «Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de la Provincia, el área de Salud, la Dirección de Vialidad, REFSA y otros organismos que colaboran en este tipo de situaciones».
Modernización del sistema hidráulico y trabajos en la red de drenaje
Uno de los ejes centrales de la entrevista abordó la capacidad técnica de respuesta del sistema hidráulico de la ciudad frente a tormentas severas. A diferencia de las inundaciones provocadas exclusivamente por el desborde de ríos, el fenómeno del Niño suele manifestarse mediante lluvias copiosas concentradas en cortos períodos, situación que exige una alta velocidad de evacuación del agua en el casco urbano.
Sobre el estado operativo del equipamiento municipal y las estaciones de drenaje, Fernández explicó la transición técnica realizada en la infraestructura local: «Tenemos estaciones de bombeo en toda la ciudad, inclusive en el barrio de Riacho Negro. Estas estaciones fueron modificadas y modernizadas. Teníamos un sistema a combustión y hoy se han incorporado sistemas eléctricos para tener un sistema híbrido que nos permita afrontar estas situaciones».
La combinación de motores térmicos y eléctricos garantiza el funcionamiento ininterrumpido de las bombas de achique aun ante eventuales cortes en el suministro eléctrico provocados por tormentas o ráfagas de viento.
Complementariamente a la red de bombeo, el municipio mantiene un plan continuo de mantenimiento y ampliación de los cauces urbanos. En relación con este aspecto y recordando antecedentes pluviométricos complejos, el Secretario de Gobierno destacó: «Desde el municipio estamos trabajando en la limpieza de los canales naturales que hacen al escurrimiento del agua hacia las estaciones de bombeo, pero también estamos realizando nuevos canales. En el año 2014 tuvimos una lluvia de 120 milímetros que prácticamente inundó todo el centro. Hoy llueve esa misma cantidad y el agua escurre tranquilamente sin producirse esos anegamientos».
Monitoreo del río Paraguay y nivel de las barreras de contención
El comportamiento del río Paraguay y la cota registrada en la zona de Puerto Pilcomayo constituyen variables bajo observación permanente. Si bien el río ha mostrado variaciones ascendentes en las últimas semanas, los valores actuales se mantienen distante de las escalas operativas de alerta y evacuación.
Fernández analizó la cota histórica de la ciudad y el margen de seguridad que ofrecen las obras públicas ejecutadas en la franja costera: «En la última inundación bastante grande, en el año 1992, tuvimos 9,22 metros. Hoy tenemos una barrera de contención que está por arriba de los 10,50 metros, en la cual se está trabajando junto a Vialidad Provincial para ampliar y reforzar toda nuestra defensa».
Este sistema defensivo, que supera los 30 kilómetros de extensión, actúa como un anillo de contención que protege al área urbana principal de las crecidas ordinarias y extraordinarias del río.
Asistencia comunitaria en zonas fuera del anillo y relación con poblados limítrofes
A pesar del margen de protección que otorga la barrera de contención, existen asentamientos y familias ubicadas fuera del anillo defensivo, así como poblaciones fronterizas limítrofes que requieren de apoyo coordinado ante contingencias severas.
Respecto a los sectores vulnerables y la dinámica con localidades vecinas como Nanagua y Puerto Elsa en el Paraguay, el funcionario explicó el protocolo habitual de asistencia: «Trabajamos conjuntamente con los vecinos de Nanagua y de otros lugares. En Puerto Pilcomayo tenemos la zona de primeros evacuados cuando empieza a crecer el río, pero también hay gente del otro lado, una zona baja sin barrera de contención, que suele pasarse para este lado y a quienes también brindamos asistencia».
El monitoreo constante de los pronósticos meteorológicos y del régimen de lluvias en la cuenca alta y media continuará durante las próximas semanas, mientras el Comando de Emergencia Municipal mantiene activos los protocolos de prevención e intervención temprana en todo el municipio de Clorinda


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