Orgullo formoseño: dos fotógrafos fueron galardonados a nivel internacional por retratar la magia de los paisajes provinciales

Pablo Córdoba y Analía Prieto fueron reconocidos en el Concurso Internacional “Naturaleza y Conservación”, entre más de 1.700 fotografías de todo el mundo. Sus imágenes llevaron la belleza del Bañado La Estrella y otros paisajes de la provincia a lo más alto de la fotografía de naturaleza.

Hay lugares que necesitan ser contados. Otros, simplemente necesitan ser contemplados. Y hay paisajes que, cuando alguien logra capturarlos en el momento exacto, pueden emocionar incluso a quienes nunca estuvieron allí. Eso es lo que ocurrió con dos fotógrafos formoseños que lograron que la magia del Bañado La Estrella y otros paisajes de la provincia cruzaran fronteras. Pablo Córdoba y Analía Prieto fueron reconocidos en el Concurso Internacional “Naturaleza y Conservación”, organizado por la Asociación Argentina de Fotógrafos de Naturaleza (AFONA), en una competencia que reunió más de 1.700 imágenes de más de 200 participantes de distintos lugares del país y del mundo.

En la categoría “Paisajes y sus luces”, dos fotografías de Formosa ocuparon el segundo y tercer lugar. Córdoba obtuvo el segundo puesto, mientras que Prieto alcanzó el tercero. Más que un premio, para ellos representa la posibilidad de mostrarle al mundo una de riquezas naturales más grandes que tiene Formosa y el país: la de los cielos inmensos, los palmares, el agua, la neblina, las estrellas y esas pequeñas luces que, cuando cae la noche, convierten al Bañado La Estrella en un paisaje de fantasía.

Hay lugares que necesitan ser contados. Otros, simplemente necesitan ser contemplados. Y hay paisajes que, cuando alguien logra capturarlos en el momento exacto, pueden emocionar incluso a quienes nunca estuvieron allí. Eso es lo que ocurrió con dos fotógrafos formoseños que lograron que la magia del Bañado La Estrella y otros paisajes de la provincia cruzaran fronteras. Pablo Córdoba y Analía Prieto fueron reconocidos en el Concurso Internacional “Naturaleza y Conservación”, organizado por la Asociación Argentina de Fotógrafos de Naturaleza (AFONA), en una competencia que reunió más de 1.700 imágenes de más de 200 participantes de distintos lugares del país y del mundo.

En la categoría “Paisajes y sus luces”, dos fotografías de Formosa ocuparon el segundo y tercer lugar. Córdoba obtuvo el segundo puesto, mientras que Prieto alcanzó el tercero. Más que un premio, para ellos representa la posibilidad de mostrarle al mundo una de riquezas naturales más grandes que tiene Formosa y el país: la de los cielos inmensos, los palmares, el agua, la neblina, las estrellas y esas pequeñas luces que, cuando cae la noche, convierten al Bañado La Estrella en un paisaje de fantasía.

La fotografía de Pablo Córdoba parece salida de otro mundo. Sobre el horizonte del Bañado La Estrella se extiende un arco completo de la Vía Láctea, mientras los palmares de caranday se recortan sobre el cielo y se reflejan en el agua. Entre ellos, miles de luciérnagas agregan pequeños destellos a una escena que parece imposible. Pero detrás de esa imagen hay mucho más que una cámara: hay kilómetros recorridos, noches de espera, planificación y, sobre todo, una obsesión por encontrar ese instante que existe apenas durante unos minutos. “Es una foto que la tengo en la cabeza y a veces hasta te quita el sueño”, contó Córdoba a NEA HOY.

Para conseguirla tuvo que recorrer más de 700 kilómetros y planificar cuidadosamente cada detalle. Utilizó la herramienta PhotoPills para determinar el momento exacto en que la Vía Láctea podía aparecer en la posición buscada y realizó 10 tomas verticales de 20 segundos de exposición, que luego fueron unidas digitalmente. Sin embargo, toda esa precisión técnica parece quedar en segundo plano cuando Córdoba habla del lugar. “Hacer más de 700 kilómetros para traer una o dos fotos es un gran esfuerzo, pero cuando ves el resultado decís ‘valió la pena’”, relató.

La otra imagen premiada se tomó bajo la primera luz del día. Analía Prieto obtuvo el tercer puesto con una fotografía tomada en cercanías de Laguna Blanca, camino al Parque Nacional Río Pilcomayo. La escena captura el amanecer atravesando suavemente una capa de neblina, donde está la naturaleza, la luz y ese instante fugaz en el que el paisaje parece detenerse. Prieto conoce bien ese desafío. La fotografía de naturaleza exige esperar. Observar. Volver. Tener paciencia.

Y quizás por eso el reconocimiento tiene un significado especial. “Hubo un jurado de primer nivel y la participación de tremendos fotógrafos. Que en ese contexto dos paisajes de Formosa se lleven premios es un orgullo enorme”, expresó la fotógrafa en sus redes sociales. Es fácil entender ese orgullo, porque ambas imágenes fueron elegidas de entre cientos de fotógrafos y más de 1.700 fotos de todo el mundo.

Detrás de estas fotografías no hay solamente profesionales de la imagen. Hay dos personas que encontraron en la fotografía una manera de mirar y de contar su tierra. Para Córdoba, además, este reconocimiento se suma a una historia que viene creciendo ya que en el mismo certamen obtuvo el tercer puesto en la categoría “Nuestros Parques Nacionales”, con una fotografía nocturna del Lago Meliquina, en el Parque Nacional Lanín, Neuquén.

El Bañado, un paisaje que todavía tiene mucho para contar

El Bañado La Estrella no deja de sorprender. Considerado uno de los humedales más grandes de Sudamérica y el segundo de mayor extensión de la Argentina, guarda una biodiversidad que todavía parece tener mucho para mostrar. En sus aguas, montes y palmares conviven numerosas especies de aves y fauna silvestre. De hecho, se destaca que alrededor del 50% de las especies de aves que habitan en la Argentina pueden observarse allí, una característica que convierte a la provincia en un destino de enorme atractivo para quienes buscan entrar en contacto con la naturaleza.

Pero quizás haya algo que ninguna estadística puede explicar. Es esa sensación de llegar al Bañado cuando empieza a caer la noche y encontrarse con un cielo completamente despejado. O ver cómo las luciérnagas comienzan a aparecer entre los palmares. O descubrir el paisaje cubierto por la neblina cuando empieza a amanecer. El creador de contenido Gabriel Franco, de Tripin Argentina, lo resumió de una manera particular después de recorrer la zona para realizar un documental: “Parecía una película de Tim Burton”.

“Nuestro objetivo final es mostrar Formosa, que se conozca nuestra tierra y que la provincia se vaya posicionando como referente en la fotografía de naturaleza”, explicó Córdoba. “El Bañado es nuestro diamante en bruto; quienes lo conocen por primera vez, al poco tiempo ya quieren volver”, sostuvo Córdoba. Esta vez, dos instantes inmortalizados en fotografías permitieron que la magia de Formosa se vea más allá de la provincia.

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