Las llamas afectan a La Mocha, Isla García, La Rinconada y sectores aledaños. Vecinos debieron abandonar sus viviendas ante la proximidad del fuego y el intenso humo. La caída de postes dejó además a pobladores sin energía eléctrica, mientras varias comunidades de pueblos originarios y criollos fueron evacuadas con intervención policial.
El extremo oeste de la provincia de Formosa atraviesa una situación crítica por el avance de distintos focos de incendio que afectan extensas zonas rurales y mantienen en alerta a pobladores de comunidades originarias y criollas.
Uno de los sectores más comprometidos es La Mocha, en jurisdicción de Pozo de Maza, donde el fuego avanzó sobre la zona y obligó a evacuar a vecinos ante el riesgo generado por la proximidad de las llamas.
La situación también alcanza a Isla García, La Rinconada y otras localidades y parajes de la región, donde el humo se volvió una de las principales dificultades para quienes permanecen en las inmediaciones de los focos.
Según la información conocida en las últimas horas, varias comunidades debieron ser evacuadas por efectivos policiales, mientras las familias eran trasladadas fuera de las áreas más comprometidas por el avance del fuego.
A la preocupación por las llamas se suma además el impacto sobre los servicios básicos. La caída de postes provocada por el incendio dejó sin energía eléctrica a vecinos de distintos sectores, complicando todavía más la situación en una zona que atraviesa jornadas de intenso calor y una marcada falta de lluvias.
El humo, en tanto, cubre amplias extensiones y genera dificultades para respirar entre los pobladores que se encuentran cerca de los incendios. La combinación entre las altas temperaturas, la sequedad del terreno y la vegetación extremadamente seca favorece la propagación de las llamas y vuelve especialmente compleja la tarea de controlar los focos.
El panorama genera especial preocupación porque el fuego no afecta solamente a campos y monte, sino que alcanza zonas donde viven familias de pueblos originarios y criollos, que en algunos casos tuvieron que abandonar sus viviendas como medida preventiva.
La situación continúa siendo seguida con preocupación en el extremo oeste formoseño, mientras los incendios mantienen afectados a distintos puntos de Pozo de Maza y zonas aledañas.


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