La directora de Planeamiento Educativo de Formosa, Patricia Pastor, repasó en FM Digital 91.3 la expansión de la infraestructura escolar a partir de la fuerte inversión de la Provincia, que este mes lleva inaugurada la obra educativa número 1.563. El despliegue territorial permitió ampliar el acceso a la educación, especialmente en las zonas rurales, donde la cercanía de las escuelas también modificó las posibilidades de las mujeres de continuar sus estudios, destacó.

En una entrevista con el programa Detrás de la Noticia, de FM Digital 91.3, la directora de Planeamiento Educativo de Formosa, Patricia Pastor, realizó un balance sobre la evolución del sistema educativo provincial y el impacto de la expansión de la infraestructura durante la gestión del gobernador Gildo Insfrán, que registra 1.563 obras educativas inauguradas.

En este marco, es de destacar que el mes pasado un informe de Argentinos por la Educación reveló que la provincia alcanzó un 84% de eficiencia y se ubicó entre las tres mejores jurisdicciones del país al transformar su presupuesto escolar en sólidos resultados de aprendizaje en Lengua y Matemática, materias donde la provincia también fue destacada por los resultados en las Pruebas Aprender.
En cuanto a la funcionaria, esta primero puso primero el foco en el ámbito rural, donde la creación de jardines, escuelas primarias y ciclos secundarios permitió modificar una realidad marcada por las dificultades de acceso y el desarraigo de los jóvenes. Pastor recordó que antes de que iniciara la actual gestión provincial la educación secundaria todavía no era obligatoria a nivel nacional y la oferta en las zonas rurales era limitada. La distancia entre las comunidades y las escuelas obligaba a muchas familias a decidir quién podía continuar estudiando y en ese contexto, las mujeres quedaban muchas veces relegadas
“Cuando había que elegir quién iba a salir de la chacra, se elegía a los varones. Quedaban rezagadas las mujeres por miedo, por miles de motivos”, explicó Pastor. La política educativa provincial apuntó a llevar la escuela hacia las comunidades mediante la ampliación de los niveles inicial y primario y la creación de ciclos secundarios rurales en las propias colonias.
La cercanía no solo permitió sostener la escolaridad, sino también evitar que los adolescentes debieran trasladarse a otras localidades para estudiar y facilitar el acompañamiento familiar. A partir de esta política pública, los resultados aparecen reflejados en la matrícula secundaria rural. Según los datos presentados por Pastor, en 2025 el 51% de los estudiantes son mujeres y el 49% varones, una proporción que coincide con la composición demográfica registrada por el censo provincial. “El hecho de que estuvieran las primarias, después el nivel inicial y después los ciclos secundarios rurales en la colonia, en el campo, es lo que primero le permitió a toda la familia estudiar”, sostuvo.
La funcionaria también comparó el escenario actual con el de la década de 1980, cuando ella inició sus estudios secundarios. En ese sentido relató que la ciudad de Formosa contaba con apenas nueve colegios secundarios y la falta de vacantes obligaba a los estudiantes a rendir un examen de ingreso. El crecimiento de la infraestructura modificó ese panorama y actualmente, señaló, existe un colegio secundario en cada barrio de la capital provincial, mientras que la escolarización primaria supera el 90%
“Cuando había que elegir quién iba a salir de la chacra, se elegía a los varones. Quedaban rezagadas las mujeres por miedo, por miles de motivos”, explicó Pastor. La política educativa provincial apuntó a llevar la escuela hacia las comunidades mediante la ampliación de los niveles inicial y primario y la creación de ciclos secundarios rurales en las propias colonias.
La cercanía no solo permitió sostener la escolaridad, sino también evitar que los adolescentes debieran trasladarse a otras localidades para estudiar y facilitar el acompañamiento familiar. A partir de esta política pública, los resultados aparecen reflejados en la matrícula secundaria rural. Según los datos presentados por Pastor, en 2025 el 51% de los estudiantes son mujeres y el 49% varones, una proporción que coincide con la composición demográfica registrada por el censo provincial. “El hecho de que estuvieran las primarias, después el nivel inicial y después los ciclos secundarios rurales en la colonia, en el campo, es lo que primero le permitió a toda la familia estudiar”, sostuvo.
La funcionaria también comparó el escenario actual con el de la década de 1980, cuando ella inició sus estudios secundarios. En ese sentido relató que la ciudad de Formosa contaba con apenas nueve colegios secundarios y la falta de vacantes obligaba a los estudiantes a rendir un examen de ingreso. El crecimiento de la infraestructura modificó ese panorama y actualmente, señaló, existe un colegio secundario en cada barrio de la capital provincial, mientras que la escolarización primaria supera el 90%
La diferencia también puede observarse en los indicadores históricos. En la década del 80, la tasa de escolarización de Formosa era del 56,7%, lo que significaba que una parte importante de los adolescentes quedaba fuera del sistema. “La mitad de los chicos que eran como yo, de entre 12 y 17 años, no estaba en la escuela”, recordó y contrapuso que la escolaridad primaria hoy llega a 90%. Para Pastor, la evolución refleja un proceso de ampliación del acceso que comenzó con la infraestructura y continuó con el despliegue territorial de los distintos niveles educativos.
Uno de los casos mencionados durante la entrevista fue el departamento Ramón Lista, en el extremo oeste provincial. En 1995, esa jurisdicción contaba con apenas ocho escuelas primarias. Actualmente, según los datos aportados por la funcionaria, dispone de 36 jardines de infantes, 57 escuelas primarias, 15 escuelas secundarias y dos institutos de educación superior.
Al respecto, los institutos terciarios que funcionan en El Chorro y El Potrillo ofrecen tecnicaturas vinculadas con las necesidades productivas y sociales de la región, entre ellas propuestas relacionadas con la apicultura y el desarrollo comunitario originario, mientras que la expansión de la educación superior también alcanzó al resto de la provincia. Formosa cuenta actualmente con 37 institutos terciarios públicos, de los cuales 15 fueron creados durante la gestión de Insfrán.
Educación y continuidad del PAIPPA
Pastor vinculó este despliegue con las políticas integrales del Instituto PAIPPA, que cumplió recientemente 30 años. El programa articula acciones vinculadas con la producción, la tierra, la vivienda, la salud, la capacitación y la comercialización, además de la educación ya que permitió ampliar la red de educación rural.
En este punto, la funcionaria destacó que el impacto de estas políticas puede observarse en las trayectorias educativas de las familias rurales, incluso más allá de la escolaridad obligatoria. Ejemplificó esto con un testimonio que se escuchó durante las actividades por los 30 años del PAIPPA, realizadas en el Galpón G de la Costanera, donde una señora hija de pequeños productores paipperos relató que, luego de terminar la secundaria, postergó sus estudios superiores para cuidar a sus hermanos menores mientras los más grandes cursaban carreras terciarias.
Años después, ya como madre, retomó su formación y actualmente cursa una carrera en la Universidad Provincial de Laguna Blanca (UPLaB). El testimonio refleja uno de los logros de la expansión territorial de la educación: la posibilidad de que las familias rurales puedan sostener trayectorias educativas en distintas etapas de la vida.
Desde esta perspectiva, la transformación del sistema educativo formoseño no se limita al crecimiento de la cantidad de edificios escolares. El desafío planteado por Pastor es observar cómo esa infraestructura permitió acercar la escuela a las comunidades, ampliar la matrícula y reducir las barreras que durante décadas condicionaron el acceso, especialmente en las zonas rurales


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