El impacto de las políticas de ordenamiento vial y de lucha contra la contaminación sonora en la provincia comienza a mostrar resultados concretos en el interior. Tras la implementación de controles rigurosos y el respaldo normativo para la incautación y posterior destrucción de elementos no reglamentarios, la ciudad de Clorinda registró una disminución sustancial en la presencia de motovehículos que circulan provocando ruidos molestos.

En diálogo con el programa radial Algo Está Pasando, transmitido por FM VLU 88.5 del Grupo de Medios TVO, el director de Tránsito de la Municipalidad de Clorinda, Ezequiel Viggiano, detalló las acciones institucionales que permitieron alcanzar este objetivo y analizó los desafíos permanentes en materia de concientización y prevención vial.

Un trabajo coordinado ante la demanda comunitaria
La problemática de las detonaciones y estruendos generados por motovehículos modificados afectaba de forma directa la convivencia pacífica y la tranquilidad de los vecinos. Según explicó el funcionario municipal, la intervención estatal respondió de manera directa a un reclamo sostenido por parte de la población local.
«Nosotros tuvimos una gran reducción con respecto a la circulación de motos que recorrían la ciudad con el escape adulterado o con algunos escapes libres», afirmó Ezequiel Viggiano. El titular del área vial destacó que este logro es fruto del trabajo articulado entre la gestión del intendente municipal y el personal de la Policía de la Provincia de Formosa.
Los procedimientos operativos no solo contemplan la detección de contaminación acústica, sino que abordan de manera integral diversas faltas a la reglamentación vigente. Las unidades retenidas durante las fiscalizaciones en la vía pública son remitidas a los depósitos de la Dirección de Tránsito para la posterior aplicación de las sanciones correspondientes.
El marco normativo y la eliminación de elementos prohibidos
Un eje clave para consolidar la efectividad de los controles fue la sanción de un marco regulatorio específico que faculta a las autoridades a disponer del material decomisado de forma definitiva, evitando que vuelva al circuito de circulación.
«Lo más importante de todo es que se pudo establecer la Ordenanza 1128 del año 2026, que sanciona a estas irregularidades y pone en su artículo quinto la posibilidad de que nosotros podamos proceder a la destrucción de esos elementos que no corresponden y que no están autorizados», subrayó el director de Tránsito.
Esta disposición legal permitió otorgar previsibilidad jurídica al proceso y enviar un mensaje claro a la comunidad respecto a la firmeza en el cumplimiento de las normas comunitarias.
Protección a los sectores vulnerables de la población
Más allá del desorden vehicular, el uso indebido de dispositivos sonoros de alta intensidad repercute gravemente en el bienestar de la ciudadanía, afectando en particular la salud física y emocional de niños con condiciones de sensibilidad auditiva o pertenecientes al espectro autista, así como de adultos mayores.
«Es un problema bastante serio por el cual nosotros tomamos cartas en el asunto. Es el pedido de la ciudadanía por esos ruidos molestos. Hay chicos que padecen algún tipo de sensibilidad auditiva, con el tema del espectro autista, gente adulta. La verdad que era insostenible los ruidos molestos que ocasionaban. Por eso se coordinó con la Policía de la Provincia, se worked y tuvo un gran efecto», aseveró Viggiano durante la entrevista.
Asimismo, el funcionario indicó que las inspecciones periódicas permitieron abordar en simultáneo irregularidades operativas como la falta de sistemas de iluminación en los vehículos, garantizando una mayor seguridad para la circulación nocturna.
La educación vial como pilar preventivo
Si bien la sanción económica y el secuestro preventivo resultan herramientas disuasivas ante el incumplimiento reiterado, la gestión local enfoca sus esfuerzos en la transformación cultural del conductor mediante programas educativos directos en la comunidad.
«El objetivo de nuestro intendente no es un objetivo recaudatorio. Nosotros lo que queremos es generar conciencia con la utilización del casco, la utilización del cinturón de seguridad, que la moto tenga luces y el respeto a las señales de tránsito, específicamente al semáforo», remarcó el entrevistado.
En esa misma línea, Viggiano profundizó sobre las actividades formativas que la Dirección de Tránsito despliega en el ámbito institucional y territorial: «Iniciamos campañas en las escuelas de seguridad vial, llevamos a los chicos de los colegios todo tipo de información, folletería y también lo que hace a Mi Primer Carnet, con los requisitos necesarios para poder sacar el carnet de conducir con 16 o 17 años. Trabajamos con los docentes y tenemos programado abordar los barrios a través de la directiva de nuestro intendente».
La efectividad de las medidas de fiscalización
Respecto al debate habitual sobre la efectividad comparativa entre las acciones de sensibilización y las penalizaciones coercitivas, el titular del área reconoció la necesidad de mantener un equilibrio entre ambas herramientas operativas.
«Es una realidad que la gente a veces cuando se le toca el bolsillo hace caso. Es una pena que tengamos que llegar a esa instancia, pero lo más importante es que tenemos la mejor voluntad y predisposición para generar primero campañas de concientización. Lamentablemente, después tenemos que proceder a labrar las actas que correspondan en el caso de que se incurra en algún tipo de infracción», argumentó.
Finalmente, el funcionario reafirmó el compromiso de sostener los operativos e invitó a la ciudadanía a colaborar con las normas básicas de convivencia urbana: «Lo bueno es que tuvo un gran efecto. Hay una gran reducción respecto a lo que sería estas infracciones y la circulación de motos con escape libre. Vamos a seguir trabajando para que sigamos advancing como sociedad y para cuidar la vida de la gente, que es lo más importante».


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