Formosa superó la media nacional en accesos a Internet y consolida a la conectividad como una política pública

Con una suba interanual del 3,5% en junio de 2026, la provincia superó el promedio del país en el crecimiento de los accesos a Internet, resultado que tiene detrás una fuerte inversión pública en infraestructura con desarrollo equitativo en el territorio, para el beneficio integral de toda la comunidad formoseña

Durante el segundo trimestre de 2026, la conectividad digital en Formosa volvió a dar muestras de solidez y expansión sostenida. Según los datos oficiales del INDEC, la provincia alcanzó los 580.130 accesos a Internet en junio de ese año, lo que representa un incremento interanual del 3,5%, superando así la media nacional del 3,3%.

El dato más relevante lo aportaron las conexiones fijas, que alcanzaron un incremento de 24,2% interanual lo cual se traduce en 93.830 líneas, muy por encima del promedio del país del 9,0%. Estas cifras no son fruto del azar, sino de una planificación estratégica que coloca a la infraestructura tecnológica como eje de equidad territorial y soberanía digital, donde se encuentran ejemplos como el Centro de Inclusión Digital que brinda el servicio de Internet a las familias formoseñas a un precio accesible. “El objetivo del CID es cerrar la brecha digital. Para cumplir con esa misión desplegamos la infraestructura necesaria y la capacidad operativa que nos permite llevar conectividad de calidad a miles de hogares formoseños”, explicó Daniel Castellini, coordinador del centro.

Un hecho significativo que ocurrió recientemente fue la inauguración de un nuevo Nodo de Conectividad Móvil 4G en la localidad rural de Banco Payaguá, departamento de Laishí. El acto fue encabezado por el gobernador Gildo Insfrán y contó con un mensaje de fuerte contenido político y federal: «Estamos inaugurando un nodo digital con una empresa privada para que tengan 4G en Banco Payaguá, como también hay en otros lugares de Ramón Lista. Somos federales y no miramos a Europa, miramos adentro, al país».

Con estas palabras, Insfrán reafirmó que la conectividad no es un lujo, sino una herramienta de desarrollo con arraigo territorial, priorizada por el Estado provincial, que en este caso instaló tecnología que continúa siendo la columna vertebral de las telecomunicaciones móviles a nivel mundial, ya que, pese al despliegue y crecimiento de las antenas 5G, la infraestructura 4G LTE es la que tiene el mayor número de usuarios activos y mayor cobertura geográfica. A pesar de las promesas de velocidad y ultra baja latencia, el despliegue del Internet 5G en Argentina enfrenta importantes barreras, principalmente porque hay una falta de cobertura uniforme, llegando solo a cascos urbanos específicos, como en el AMBA (Buenos Aires), Córdoba, Rosario y Mendoza.

En cuanto a la expansión de la red formoseña, esta se sostiene sobre el tendido de más de 2.500 kilómetros de fibra óptica que hay en toda la provincia, una inversión pública que llevó conectividad a zonas donde las empresas privadas no avanzaron. El marco de esta acción fue el Plan Formosa Digital, que ya posee 2.211 Puntos Conectados que permiten el acceso a Internet en espacios públicos. Según los últimos relevamientos, hoy cuentan con conectividad:

  • 911 establecimientos educativos
  • 137 comisarías
  • 209 plazas
  • 2.002 organismos públicos

Estos puntos estratégicos convierten a la conectividad en un bien accesible para todos los ciudadanos a través de sus dispositivos personales lo cual permite desarrollar distintas actividades que precisan de Internet. Justamente, el ministro de Cultura y Educación de Formosa, Julio Aráoz, vinculó este nivel de conectividad con los resultados provinciales en las Pruebas Aprender donde Formosa resultó también destacada

Según definió Aráoz, la conectividad es parte de un ecosistema integral de políticas públicas que combina infraestructura escolar, nutrición, capacitación docente y acceso digital. «El despliegue de fibra óptica permitió reducir drásticamente la brecha digital en el territorio».

Como resultado de esta equidad, mencionó que la provincia registró la menor brecha de rendimiento del país entre estudiantes de distintos niveles socioeconómicos en Matemática, y la segunda más baja en Lengua, porque hay una política de equipamiento tecnológico homogéneo entre escuelas rurales y urbanas. Aráoz también defendió la inversión estatal frente a quienes, en los inicios del proyecto, sugerían dejar la red en manos privadas: «Ahí es donde aparece el Estado nuevamente con criterios de equidad territorial e igualdad de oportunidades. Se invierte y los resultados están acá».

No es un dato menor que bajo esta misma lógica nació el Centro de Inclusión Digital (CID) «Eva Perón», que garantiza alfabetización digital y conectividad a más de 4.600 familias bajo un modelo de Internet Verde, puesto que su edificio tiene sistemas de generación energética solar propia. El CID es la primera institución de la provincia en recibir la Certificación Triple Impacto, un reconocimiento que destaca su compromiso con el desarrollo económico, social y ambiental.

Quien sí dejó todo en manos de privados (y extranjeras) fue justamente el Presidente Javier Milei, ya que la administración central adjudicó a la empresa Starlink, de Elon Musk, la provisión de Internet satelital para 6.000 escuelas rurales, bajo un esquema de «donación con cargo» que, a partir del tercer año, impondrá un costo mensual de 160 dólares por establecimiento. Es decir, a diferencia de la política  pública formoseña, las instituciones deberán afrontar pagos por el servicio

Lo paradójico es que la tarifa casi triplica los 60 dólares que cobra la empresa estatal ARSAT por servicios equivalentes, con la cual el Estado nacional ya mantiene una deuda de más de 60 millones de dólares por servicios ya prestados en escuelas rurales.

Es decir, mientras la Nación transfiere recursos a firmas transnacionales y compromete el gasto futuro, Formosa no solo crece en cifras, sino que construye un paradigma integral de desarrollo digital, donde la tecnología es un puente para la igualdad y no una mercancía. En un país con profundas asimetrías, la provincia del norte demuestra que otra política de conectividad es posible: pública, inclusiva y soberana.

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