CAPIMEF. Comercios y pymes en alerta: cae el consumo, suben los costos y avanza la informalidad

Desde la CAPyMEF señalaron que los comercios formales enfrentan una creciente presión por el aumento de los costos operativos, la pérdida de poder adquisitivo y la competencia desigual con la informalidad y los productos importados.
La situación de los comercios y pequeñas y medianas empresas continúa siendo compleja en Formosa, en un escenario marcado por la caída del consumo, el incremento de los costos de funcionamiento y las dificultades para sostener la actividad formal.
El secretario de la CAPyMEF, Fabián Hryniewicz, advirtió que los establecimientos que desarrollan sus actividades dentro de la legalidad enfrentan una presión cada vez mayor debido a los gastos que deben afrontar para mantener sus puertas abiertas.
En este sentido, señaló que la combinación de alquileres, energía eléctrica, gas, agua, tasas municipales, impuestos y aportes patronales representa una carga significativa para los comercios y pymes, especialmente en un contexto en el que los consumidores cuentan con una menor capacidad de compra.
De acuerdo con el planteo realizado por el dirigente, la disminución del consumo impacta directamente en los niveles de ventas y limita la posibilidad de los comercios de trasladar los incrementos de costos a los precios finales.
La situación genera un escenario complejo: mientras los comerciantes deben afrontar múltiples obligaciones para sostener una actividad formal, también encuentran dificultades para ofrecer valores competitivos frente a consumidores que priorizan cada vez más el precio.
Hryniewicz también puso el foco en el avance de la informalidad y la competencia de productos importados, factores que, según sostuvo, profundizan las diferencias entre quienes cumplen con las obligaciones fiscales y laborales y aquellos que operan por fuera de los circuitos formales.

Una situación que
preocupa al sector

Para las pequeñas y medianas empresas, el desafío pasa por sostener la actividad en un contexto de menor demanda y mayores costos. La combinación de ambos factores reduce los márgenes de rentabilidad y dificulta la planificación de inversiones y la generación de nuevos puestos de trabajo.
Desde el sector comercial plantean la necesidad de generar condiciones que permitan preservar la actividad formal, fortalecer a las pymes y recuperar el consumo, en un escenario económico que continúa presentando dificultades para el comercio local.
La preocupación, de este modo, se centra no solo en la situación actual de los establecimientos, sino también en la necesidad de evitar que la pérdida de rentabilidad y el avance de la informalidad terminen profundizando el cierre de comercios y el deterioro del entramado pyme

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