Un buque militar británico ingresó a aguas bajo jurisdicción argentina sin autorización previa

Un buque militar británico ingresó a aguas bajo jurisdicción argentina sin autorización previa y volvió a dejar al descubierto la preocupante vulnerabilidad estratégica de nuestro país. Según informó Ámbito, la Armada Argentina detectó y monitoreó el desplazamiento del patrullero HMS Medway mientras navegaba desde las Islas Malvinas hacia el Estrecho de Magallanes, empleando sensores electrónicos y un avión Beechcraft B-200M «Cormorán» equipado con un sistema de vigilancia WESCAM MX-10. El Reino Unido no habría efectuado la notificación prevista en los mecanismos de consulta entre ambos países. La respuesta oficial, una vez más, se limitaría, en el escenario más severo, a una protesta diplomática.

Este episodio llega poco después de que el Gobierno resolviera (por lo bajo) renunciar a la recuperación del sistema de armas Super Étendard y Super Étendard Modernisé, desmantelando definitivamente una de las principales capacidades de disuasión antibuque de la Armada Argentina. Cabe recordar que en consultas con altas autoridades de la Armada Argentina, las mismas confirmaron oportunamente a revista Defensur que, lejos de las versiones que señalan una posible obsolescencia, los aviones Super Étendard poseen sensores que se encuentran perfectamente a la altura de los F-16 de Fuerza Aérea. Tras 43 años de desinversión sistemática y desinterés en la Defensa, las acciones británicas resultan la consecuencia lógica de una Argentina cada vez más debilitada desde el punto de vista estratégico.

Lo sucedido vuelve a exhibir el fracaso de los Acuerdos de Madrid, el acta de rendición definitiva firmada por el gobierno menemista en 1990 ante la Corona. Mientras la Argentina continúa sujeta a mecanismos de información y consulta sobre nuestros movimientos militares, el Reino Unido actúa sin reciprocidad alguna. El posterior reabastecimiento del HMS Medway en Punta Arenas pone de relieve, además, la red logística que sostiene la presencia permanente de la Royal Navy en el Atlántico Sur. El caso nos otorga una inmejorable posición para exigir la derogación de los acuerdos que solo garantizan una provisión asimétrica de información estratégica en favor de Londres.

Desde Malvinas en la Mira advertimos desde hace tiempo que la escalada de acciones británicas en el Atlántico Sur no debe analizarse como hechos aislados, sino como parte de una secuencia de creciente presión sobre los intereses argentinos que, eventualmente, desembocarán en una nueva agresión armada del Reino Unido contra la República Argentina. Si la dirigencia política continúa renunciando a reconstruir una capacidad militar creíble, con una firme decisión de disuadir militarmente la posición británica en Malvinas, cuando una crisis de mayor envergadura llegue a nuestras puertas no existirá margen posible para reaccionar.

Celebramos la determinación y celeridad con que la Armada Argentina desplegó los medios necesarios para la detección, monitoreo y seguimiento de los movimientos del buque británico HMS Medway.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*