La Subsecretaría de la Producción, Comercio e Industria de la Municipalidad de Clorinda dio a conocer un informe sobre la actualidad de los pequeños productores agropecuarios del país, en el que advierte sobre la compleja situación que atraviesa el sector, marcada por la pérdida de rentabilidad, el aumento de los costos de producción y la reducción de programas nacionales de apoyo.

Según el documento, de un universo aproximado de 330.000 productores agropecuarios en Argentina, cerca de 250.000 corresponden a emprendimientos familiares o minifundistas, lo que representa alrededor del 75% del total de las explotaciones. No obstante, el informe señala que este sector controla únicamente el 14% de las tierras productivas, aunque genera el 19,5% del valor bruto agropecuario y aporta cerca del 55% de los alimentos frescos que consumen los argentinos, entre ellos frutas, hortalizas, leche y carnes.
El relevamiento también destaca el rol social de la agricultura familiar, indicando que representa el 87% del trabajo familiar rural y aporta el 53% del empleo agrario entre puestos permanentes y temporarios.

En otro tramo, el informe sostiene que desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei fueron eliminados o reducidos diversos programas destinados al fortalecimiento de la agricultura familiar. Entre ellos menciona el cierre del Programa ProHuerta, la reestructuración de políticas vinculadas al Instituto de Agricultura Familiar, la reducción de asistencia técnica del INTA y la eliminación del Monotributo Social Agropecuario.
De acuerdo con la Subsecretaría, estas medidas impactaron en la provisión de semillas, herramientas, asistencia técnica y apoyo logístico para la comercialización de la producción, afectando especialmente a pequeños productores y ferias locales.
El informe además advierte sobre las consecuencias en la seguridad alimentaria y en las economías regionales, señalando que la disminución de programas productivos habría reducido el acceso de sectores vulnerables a alimentos frescos comercializados sin intermediarios y debilitado los mercados de venta directa.
Finalmente, el organismo municipal identifica como principales desafíos la desregulación económica, el incremento del costo de los insumos, la falta de infraestructura, las dificultades para acceder a la tierra y la vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos. Asimismo, sostiene que estos factores aceleran el abandono de explotaciones familiares y profundizan la concentración de la producción agropecuaria en establecimientos de mayor escala.
Desde la Subsecretaría remarcaron la importancia de fortalecer las políticas destinadas a la agricultura familiar, destacando que el sector constituye un pilar fundamental para el abastecimiento de alimentos, la generación de empleo rural y el desarrollo de las economías regionales.
(Imagen Ilustrativa)


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