Fueron dos goles de Cunha y uno de Vinicius para sellar la primera victoria brasileña en el Mundial.
Tenía el deber, la obligación, la necesidad imperiosa de ganar con claridad. Brasil debía imponerse con autoridad ante Haití para intentar despejar la incertidumbre. Para acallar, al menos de forma momentánea, los duros cuestionamientos que recibió el equipo luego del empate 1-1 con Marruecos, en un duelo en el que fue superado durante varios lapsos. El equipo de Carlo Ancelotti había sido fustigado por la prensa brasileña durante la semana por el rendimiento que mostró en su estreno en la Copa del Mundo. Y no le quedaba más alternativa que ganarle de forma holgada a un rival débil para empezar a encaminar la clasificación y poder trabajar con tranquilidad. La Verdeamarela no brilló, pero cumplió. Se llevó los tres puntos con relativa autoridad.
Ancelotti recibió algunas buena señales, aunque también un golpe que despertó preocupación de cara a lo que viene. La mejor noticia para el entrenador italiano fue que encontró al centrodelantero: Matheus Cunha, quien contra Marruecos había ingresado en el segundo tiempo, sacó rédito de los desacoples defensivos de la frágil selección haitiana y se despachó con un doblete. El atacante del Manchester United fue letal: primero aprovechó un mal despeje para abrir el partido y luego sentenció el segundo con un remate violento tras un buen pase de Paquetá. La mala para Carletto fue la lesión de Raphinha, figura del Barcelona que debió salir a los 40 minutos de la primera etapa. Una lesión que se suma a la de Neymar, quien aún no pudo tener su estreno en esta Copa del Mundo como consecuencia de un desgarro en el gemelo derecho.
Brasil no tiene un gran funcionamiento colectivo. Guimaraes, Casemiro y Paquetá ejercieron presión sobre la salida de Haití, que se mostró endeble a pesar de jugar con un cauteloso 5-4-1. El Scratch procuró aprovechar la velocidad de Vinicius y Cunha tras cada recuperación ante una defensa que jugó muy en línea.
Los atacantes de Brasil estuvieron siempre al acecho, atentos al último hombre, para acelerar y picar lanzados en velocidad. Jugaron al límite del offside y, de hecho, a los de Ancelotti les anularon dos goles por posición adelantada, uno en cada tiempo. Cuando Vini sentenció el tercero, los brasileños le bajaron la persiana al partido.
La segunda etapa estuvo de más. Brasil cuidó piernas, reguló el ritmo y descansó con la pelota. Haití se arrimó y exigió al arquero Alisson en dos oportunidades, pero la victoria nunca estuvo en riesgo para la Verdeamarela. El contraste entre la jerarquía de ambos fue flagrante. Pero el Scratch igual está lejos del jogo bonito que alumbró sus mejores épocas. Consciente de eso, Ancelotti intenta construir un equipo pragmático. Un conjunto que aún está ante la difícil tarea de seducir a un público acostumbrado a vivir con lujos que hoy escasean.
Paraguay ganó un partido clave con 10 jugadores ante Turquía y sueña en el Mundial: qué necesita para clasificar a 16avos
La Albirroja se llevó el duelo con el gol de Matías Galarza Fonda a los 65 segundos y el próximo jueves se jugará el boleto a la siguiente ronda
Paraguay logró un triunfo heroico al vencer por 1-0 a Turquía con un futbolista menos durante más de 50 minutos por la expulsión de Miguel Almirón por taparse la boca. El elenco dirigido por Gustavo Alfaro sigue con vida en el Mundial 2026 y está obligado a ganar contra Australia en la última fecha para clasificar a la próxima ronda sin depender de otros resultados. La selección europea quedó eliminada de la Copa del Mundo tras caer en el Estadio de la Bahía de San Francisco.
El combinado sudamericano abrió el marcador a los 65 segundos de la mano de Matías Galarza Fonda, el jugador que acaparó los flashes en la previa tras ser uno de los cambios que realizó el Profesor Alfaro y por un supuesto bajón anímico que habría sufrido después de que River Plate le informara que no lo iba a tener en cuenta. El tanto del volante, que todavía pertenece al Millonario, provino tras una rápida triangulación de pases de la ofensiva Albirroja que terminó con un remate rasante desde la frontal del área que ingresó sobre la base del arco defendido por el arquero Uğurcan Çakır.
Desde entonces, Turquía controló la posesión de la pelota ante un equipo de Gustavo Alfaro que se replegó sobre su propio campo con el objetivo de golpear de contraataque. El cuadro paraguayo también optó por un desarrollo del juego físico, donde predominó la fricción en las pelotas divididas y las discusiones entre los jugadores. De hecho, hubo un clima de tensión desde el inicio hasta el final del duelo.
Turquía tuvo la chance de igualar el partido a los 34 minutos del primer tiempo tras un tiro libre en forma de centro ejecutado por Hakan Calhanoglu. Mert Muldur ganó de cabeza en el área rival, pero su disparo pegó en el travesaño y el palo antes de salir. Inmediatamente, Paraguay respondió con una importante llegada: Juan José Cáceres irrumpió en el costado derecho del área y sacó un potente tiro que atajó Uğurcan Çakır.
Cuando todo parecía encaminarse al entretiempo, el equipo de Gustavo Alfaro se quedó sin su principal estrella: Miguel Almirón fue el primer expulsado de la Copa del Mundo bajo la aplicación de la Ley Prestianni. En medio de una pelea en un sector de la cancha, el ex hombre del Newcastle se tapó la boca para decirle algo a un rival, y este adversario pidió la aplicación de la flamante regla que castiga con expulsión directa este tipo de gestos sin importar lo que haya dicho. Acto seguido, el árbitro Iván Barton fue convocado por el VAR, a cargo del qatarí Khamis Al Marri, revisó la acción y le mostró la tarjeta roja al 10 del elenco sudamericano en el tiempo adicionado.
El desarrollo del complemento no fue tan frenético como la primera etapa, principalmente por las constantes interrupciones. A la fricción y las discusiones se sumaron los cortes que buscó Paraguay para bajar el ritmo del partido. En este contexto, Turquía tuvo problemas para generar peligro en el arco defendido por Orlando Gill.
Con un Gustavo Gómez imperial en la zaga central, la defensa se mostró impenetrable pese a la inferioridad numérica ante las ofensivas lideradas por Arda Güler, estrella del Real Madrid. El arquero de San Lorenzo se destacó con una notable atajada sobre Can Uzun a los 88 minutos, quien definió en soledad desde el punto de penal.
A pesar de las arremetidas, Paraguay logró aguantar el resultado 1-0 a favor con 10 futbolistas y cosechó su primer triunfo en la cita mundialista. Hay que recordar que el combinado nacional conducido por Alfaro inició su camino en el Mundial 2026 con una dura caída por 4-1 contra los Estados Unidos, quien se impuso por 2-0 sobre Australia en su segunda presentación y selló su clasificación a los 16avos de final. Además, los dirigidos por Mauricio Pochettino ya se aseguraron la cima del Grupo D.


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