La inflación bajó, pero el Norte sigue entre las regiones más castigadas

Mientras el IPC nacional se desaceleró al 2,1% en mayo, las provincias del NOA volvieron a ubicarse entre las que registraron mayores aumentos de precios. Jujuy y Tucumán superaron el promedio del país y reflejan una dinámica que impacta también sobre Salta, donde la inflación continúa sintiéndose con fuerza en los consumos cotidianos.

La inflación nacional fue del 2,1% en mayo y mostró una desaceleración de medio punto porcentual respecto de abril. El fenómeno también se replicó en la mayoría de las provincias, según el último informe de Politikon Chaco, aunque con diferencias significativas entre regiones. En el Norte Grande, Jujuy y Tucumán volvieron a ubicarse por encima del promedio nacional, mientras que el Chaco registró la mayor suba del país. El escenario ofrece una referencia relevante para Salta, que no cuenta con una medición propia de inflación pero comparte dinámicas económicas y de consumo con las provincias vecinas.

El trabajo de la consultora especializada en análisis subnacional muestra que la desaceleración de los precios fue prácticamente generalizada en mayo. Ocho de las diez jurisdicciones relevadas redujeron la velocidad de crecimiento de sus índices de precios respecto de abril, mientras que Jujuy mantuvo el mismo nivel y el Chaco fue el único distrito provincial donde la inflación se aceleró.

La provincia del Chaco encabezó el ranking nacional con una inflación mensual del 3,6%, muy por encima del promedio del país. Detrás se ubicaron Neuquén y Santa Fe, ambas con 2,3%, seguidas por Tucumán y Jujuy, con 2,2%. El dato deja al NOA nuevamente entre las regiones con mayores presiones inflacionarias, una situación que también repercute en Salta por las características compartidas de su estructura económica y comercial.

Alivio estadístico, asfixia en los bolsillos

Aunque los índices muestran una desaceleración respecto de los picos registrados en años anteriores, la situación dista de representar una recuperación para los hogares. Los precios siguen aumentando, sólo que a una velocidad menor.

El informe señaló que la inflación acumulada entre enero y mayo alcanzó el 14,7% a nivel nacional, incluso por encima del 13,3% registrado en igual período de 2025. Esto significa que, aún con una tendencia descendente en las variaciones mensuales, el proceso inflacionario continúa erosionando el poder adquisitivo.

Entre las provincias del Norte, Tucumán acumuló una inflación del 15,2% y Jujuy del 15,1% en los primeros cinco meses del año, ambas por encima del promedio nacional. También superaron la media el Chaco, con 15,8%, y Neuquén, con 14,8%.

Los datos muestran que el problema inflacionario sigue teniendo una fuerte presencia en el interior del país, especialmente en regiones donde los ingresos promedio son más bajos y donde la recuperación salarial encuentra mayores dificultades para acompañar la evolución de los precios.

La información de Politikon también puso en evidencia que la desaceleración no ocurre de manera homogénea. Mientras San Luis registró una inflación mensual del 1,4%, la más baja del país, el Chaco prácticamente duplicó ese valor. La diferencia confirma que la dinámica inflacionaria continúa atravesada por factores regionales vinculados a las estructuras productivas, los costos logísticos, los servicios públicos y la composición de las canastas de consumo.

En términos interanuales, la inflación nacional alcanzó el 33,2%. Sólo Neuquén, con 36,5%, y Santa Fe, con 34,1%, quedaron por encima de ese registro. Sin embargo, Tucumán mostró una variación anual del 32,4%; el Chaco, del 32,3% y Jujuy, del 31,9%, valores apenas por debajo de la media nacional.

El espejo salteño

La ausencia de un índice provincial de inflación obliga a Salta a mirar los indicadores regionales para interpretar la evolución de los precios. En ese sentido, los datos de Jujuy y Tucumán funcionan como una referencia cercana para comprender qué ocurre en los mercados locales.

El escenario que surge del informe es ambiguo. Por un lado, la desaceleración de la inflación representa una señal positiva. Por otro, los niveles acumulados siguen siendo elevados y continúan afectando el consumo, especialmente entre los sectores populares y las clases medias que todavía no recuperan el terreno perdido frente al incremento de los precios.

La principal apuesta del gobierno de Javier Milei continúa siendo la estabilización macroeconómica. Los números de mayo le ofrecen argumentos para sostener que la inflación sigue bajando. Pero los datos provinciales también muestran que la discusión ya no pasa únicamente por la velocidad de los aumentos, sino por cuánto tardará esa desaceleración en traducirse en una mejora concreta para los ingresos y las condiciones de vida de millones de argentinos.

En el Norte, donde la pobreza y la informalidad laboral se mantienen por encima de la media nacional, esa respuesta todavía parece lejana.

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