Fue una jornada pensada para compartir el trabajo, la creatividad y el esfuerzo de quienes participan de estos talleres.
La 26ª edición de la Feria Artesanal Penitenciaria, la quinta del año 2026, se realizó este sábado 6, de 8 a 12 horas, en distintos complejos penitenciarios de la provincia.

La propuesta permitió acercar al público trabajos artesanales, muebles, canastos, elementos decorativos y otras producciones elaboradas en los espacios de formación y labor penitenciaria.
La feria se desarrolló en el Complejo UPP 6, ubicado en Alicia Moreau de Justo y Los Pioneros; en el Complejo UPP 4, del barrio 442 Viviendas, manzana 131 de Clorinda; en el Complejo UPP 5, sobre Ruta Nacional Nº 11, kilómetro 1281, también en Clorinda; y en el Complejo UPP 3 de Las Lomitas, ubicado en calle Francisco Muñiz y Paraguay S/Nº, barrio San Luis.
La actividad abrió sus puertas a vecinos, familias e instituciones para que puedan conocer y adquirir productos realizados dentro del ámbito penitenciario, en una jornada pensada para compartir el trabajo, la creatividad y el esfuerzo de quienes participan de estos talleres.
Al respecto, el comisario mayor y licenciado Orlando Javier Arenas, director general de las Unidades Penitenciarias, explicó que esta iniciativa se realizó “tanto en el área Capital como en el interior”, donde los internos pudieron presentar “los elementos que han sido desarrollados pura y exclusivamente a través de las actividades de labor-terapia”.
Indicó que “hay todo un sistema de progresividad que beneficia a la reinserción social de los internos, tanto para hombres como para mujeres privados de su libertad”.
A su turno, la comisario Patricia Noemí Prieto, directora de la UPP 2, exAlcaidía de Mujeres, contó que “tenemos actualmente 37 internas, de las cuales participaron todas” en esta iniciativa. Si bien “no podemos traerlas a todas a la feria, entonces vienen dos o tres representantes de ellas”, señaló.
“Esto significa algo muy bueno para la reinserción de nuestras internas –dijo-. Ellas aprenden a hacer las alfombras, almohadones, todo lo que es labor-terapia que les sirva el día de mañana, cuando tengan su libertad”.
De este modo, refirió que “participan en talleres de teatro, panadería y costura, como también hacen rosarios y asisten a las clases de Terminalidad Educativa, donde pueden completar sus estudios”.
Testimonios
En ese marco, Josefina relató que “en este tiempo que estoy privada de mi libertad, hice muchas cosas, como almohadones o alfombras con retazos de tela”, agregando que “también estoy haciendo un curso de gastronomía”. Y acotó que el año pasado hizo peluquería, al igual que corte y confección.
“En este contexto de encierro, con las compañeras hacemos estos trabajos, así podemos tener nuestro sustento económico, ya sea para nuestros gastos personales y además para ayudar a nuestra familia”, comentó.
Para cerrar, expresó que “mi sueño para cuando salga, poder poner un local de comida. Eso es lo que me gustaría hacer y el anhelo que tengo”.
En tanto, Rubén, interno de la UPP 6, expuso que “para agilizar mi mente, trabajo en herrería. Hago todo lo que es artesanal, como parrilleros y braseros. Con esos trabajos, ayudo a mi familia”.
Por último, Martín, de la UPP 1, habló sobre las tareas que realiza en carpintería. “Acá me enseñaron cómo es el trabajo de carpintería con madera reciclada. También hice talleres de panadería, computación y mecánica, además de que pude terminar la Secundaria”, cerró


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