El sistema gasífero al límite: cortes, falta de obras y dependencia del GNL

El invierno llega sin margen. «Se necesita importar GNL en los días más fríos porque falta transporte», admitió la secretaria de Energía, María Tettamanti.

El comienzo de las bajas temperaturas volvió a dejar en evidencia las fragilidades del sistema gasífero en Argentina. Con cortes en el suministro de GNC en el AMBA y restricciones sobre consumos interrumpibles, el país ingresa al invierno con una ecuación ya conocida: falta de capacidad de transporte, dependencia de importaciones de gas natural licuado (GNL) y decisiones que llegan sin margen de anticipación.

En ese contexto, el Gobierno resolvió frenar la privatización del esquema de importación de GNL -que ya había sido adjudicado- y mantener a Enarsa como principal herramienta de abastecimiento, por un año más, en un mercado internacional más volátil.

Tettamanti: «Se necesita importar GNL porque falta transporte»

Desde la Secretaría de Energía reconocen que el problema no es nuevo. La infraestructura no acompaña el crecimiento de la demanda, lo que obliga a cubrir los picos invernales con importaciones. «Se necesita importar GNL en los días más fríos del invierno porque falta transporte», afirmó este miércoles la titular de la cartera energética, María Tettamanti, durante el evento Ámbito Debate Energía y Minería 2026.

En la misma línea, explicó: «En Argentina hubo una situación en la que el transporte no fue siguiendo el ritmo de la demanda. Entonces, en pleno invierno no hay capacidad suficiente para abastecer los picos».

«No es eficiente construir una capacidad de gasoductos para cubrir la demanda de los días pico. Siempre va a haber va a ser más eficiente que la generación o la industria consuma algo de combustible alternativo en el invierno, porque la infraestructura es muy cara», dijo Tettamanti. Y agregó: «Todavía estamos un paso atrás pero eso va a cambiar el año que viene. TGS está haciendo la ampliación del Gasoducto Perito Moreno (GPM), va a haber 14 millones de metros cúbicos más de transporte».

Si se completan los loops y compresoras del GPM, el volumen de buques de GNL podría caer de 27 el año pasado a unos 10.

«Estamos haciendo que el riesgo ahora lo tome el sector privado porque antes ENARSA traía barcos a ojímetro, ahora si vos necesitás GNL tenés que manifestar tu intención a través de MEGSA, tenés que comprometerte con un take or pay», indicó.

Esa lógica ya empezó a impactar en algunos sectores. «Algunas industrias han dicho que frente a este costo de GNL se pasan a otro combustible alternativo, eso es eficiencia, es señal de precios», añadió la funcionaria.

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