En una extensa rueda de prensa que contó con la plana mayor de la empresa distribuidora de energía de Formosa, el Ing. Fernando De Vido (Gerente General de REFSA), el Ing. Benjamín Villalba (Gerente de REFSA Energía) y el Ing. Julio Cristanchi (Jefe de Distribución), se brindó un pormenorizado análisis sobre el siniestro ocurrido en la Estación Transformadora de Clorinda. El evento, calificado como «extraordinario», no solo puso a prueba la infraestructura eléctrica, sino también la capacidad de respuesta de la «comunidad organizada» ante una emergencia que amenazaba con dejar a oscuras a una región estratégica por tiempo indeterminado.
El origen del siniestro: Un evento de magnitud internacional
El incidente se desencadenó el pasado sábado a las 22:49, en medio de una tormenta con descargas atmosféricas. El foco del conflicto fue un autotransformador de dimensiones colosales perteneciente a la empresa Transnea, concesionaria del transporte de energía bajo órbita nacional. El Ing. Cristanchi subrayó la importancia de esta instalación: «Formosa es una de las pocas provincias que posee un vínculo internacional, en este caso con Paraguay. Nosotros recibimos energía en una tensión de 220 000 V y lo transformamos a 132 a través de un autotransformador de dimensiones relevantes».

La magnitud técnica de la máquina siniestrada ayuda a dimensionar la gravedad del incendio. Se trata de un equipo que pesa no menos de «140 toneladas y posee una capacidad de refrigerante de entre 50 000 y 60 000 litros de aceite diésel». Este fluido, que cumple funciones de aislación y refrigeración, fue lo que entró en combustión, generando llamas que pudieron verse desde varios puntos de la ciudad y redes sociales.
Operativo de emergencia: El trabajo a conciencia de los operarios
Ante el incendio, se activó un protocolo de seguridad civil que incluyó a bomberos y fuerzas de seguridad. «La gente de bomberos de Clorinda trabajó a conciencia porque eso no se apaga con agua, se apaga con ciertos productos químicos», relató el Ing. Villalba. Dada la ubicación de la planta (Ruta 11 y calle Venezuela), se debió realizar un «perímetro de contención de dos manzanas para resguardar la integridad de nuestra gente», evacuando a familias lindantes para evitar tragedias mayores.
A pesar de que el fuego persistía, los equipos técnicos de REFSA comenzaron a trabajar en la redistribución de la carga para no dejar a la población sin suministro. El Ing. De Vido destacó la proeza técnica: «Reponer el servicio en tan poco tiempo, antes de las 3 de la mañana, a través de otras máquinas, fue algo excepcional y no se hubiese podido lograr sin la colaboración de todos».
Las fronteras de responsabilidad: Distribución vs. Transporte
Uno de los puntos más enfáticos de la conferencia fue la aclaración sobre quién debe responder por este colapso. Los directivos fueron claros al marcar las divisiones del sistema eléctrico nacional: «Ponemos bien en claro cuáles son nuestras fronteras. Nuestra frontera es la distribución de energía. La encargada de la transformación es Transnea», sentenció Villalba.
REFSA actúa como el último eslabón de la cadena, llevando la energía a los hogares, pero la falla ocurrió en la infraestructura de transporte, que depende de concesiones del Gobierno Nacional y la regulación del ENRE. «Esto es un sistema. En este caso el sistema primario, Transnea, recibe la energía de Formosa 2, donde están los transformadores de 500 kV, transforma y da energía en 132 kV. Al entrar en falla este transformador, vuela toda la instalación por protecciones», explicaron los técnicos para clarificar la complejidad del apagón.
Impacto en los usuarios y daños económicos
El balance del impacto social es contundente. Se estima que «52 000 usuarios fueron afectados, lo que significa más de 200 000 coprovincianos en todo el interior de nuestra provincia», abarcando Clorinda, Laguna Blanca y todo el corredor de la Ruta 86.
En términos económicos, las autoridades evitaron dar una cifra cerrada pero advirtieron que se trata de una «pérdida millonaria que se va a cuantificar, incluyendo la torre 80, el transformador y el campo de maniobra». Respecto a si esto influirá en el bolsillo del ciudadano, De Vido fue tajante: «Es ámbito de la política regulatoria del Gobierno Nacional. No podemos responder algo que no está en nuestro ámbito, como la política de establecer los costos en la generación y el transporte».
Hacia la normalización total y el futuro del sistema
Afortunadamente, el diseño de la planta y la rápida intervención evitaron daños en los «cables de potencia que están soterrados», lo que permitió que para la noche del domingo el vínculo Gran Formosa-Clorinda fuera rectificado. «El domingo a las 22:15 quedó en servicio la línea de Gran Formosa-Clorinda para la alimentación del corredor de la Ruta 86», confirmó el ingeniero Villalba.
La conferencia concluyó con un mensaje de tranquilidad pero de alerta sobre la necesidad de inversiones constantes en el mantenimiento de estas áreas concesionadas por Nación. Mientras se espera el informe técnico final de Transnea a CAMMESA para determinar si el origen fue exclusivamente climático o hubo fallas de mantenimiento, los directivos de REFSA aseguraron que «la prioridad absoluta fue y será la restitución del servicio en corto tiempo y la seguridad de los trabajadores y vecinos».


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