Desde ATE denunciaron un posible recorte de hasta 300 trabajadores en el organismo y advirtieron que afectaría la red de estaciones meteorológicas en todo el país
Una fuerte preocupación atraviesa al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ante la posibilidad de despidos masivos que podrían impactar directamente en la calidad de los pronósticos y sistemas de alerta en Argentina. La advertencia fue realizada por Ana Saralegui, delegada de ATE en el organismo, quien aseguró que la situación “sería como un vaciamiento” de la institución.

“Estamos viviendo momentos terribles. Hoy somos alrededor de 800 trabajadores, ya por debajo de lo necesario, y la idea es despedir entre 250 y 300 personas”, señaló en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7.
Según explicó, el principal impacto recaería sobre las estaciones meteorológicas distribuidas en el interior del país, clave para la recolección de datos. “Nos quieren cortar las piernas, porque los meteorólogos nos nutrimos de esos datos. Al tener menos estaciones, nuestro pronóstico va a ser más débil y nuestras alertas también”
Actualmente, el SMN cuenta con unas 125 estaciones meteorológicas, un número que consideran insuficiente para cubrir el territorio nacional. “Necesitaríamos más de mil para un funcionamiento ideal”, precisó la delegada, quien además destacó que muchas de estas estaciones tienen más de 100 años de antigüedad
El posible ajuste no solo afectaría la capacidad de anticipar fenómenos climáticos, sino también múltiples actividades productivas y sociales. “Impacta en todo: aviación, salud, campo, construcción. Los datos meteorológicos son fundamentales para tomar decisiones y prevenir riesgos”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó la importancia de los sistemas de alerta temprana: “Cuando nosotros lanzamos una alerta, Defensa Civil y los municipios activan sus protocolos. No podés evitar el fenómeno, pero sí reducir los daños si estás preparado”.
Saralegui también cuestionó la falta de comprensión sobre el trabajo del organismo y defendió la labor de los pronosticadores. “Nosotros hacemos pronósticos, es una probabilidad. No es que ‘le erramos’. Además, la efectividad de las alertas está entre el 80 y el 85%, que es muy alta”, explicó.
Respecto a las condiciones laborales, indicó que muchas estaciones ya funcionan con dotaciones mínimas. “Se necesitan siete personas por estación para cubrir las 24 horas los 365 días del año, pero no llegamos. Incluso se redujeron horarios de observación y en algunos casos ya no se mide de noche”, detalló.
En cuanto a las versiones sobre los recortes, afirmó que aún no hay confirmación oficial, pero sí señales preocupantes. “Primero se habló de 500 despidos, ahora de 300. No hay nada formal, pero vino gente del Gobierno que no entendía nuestro trabajo y planteó que la inteligencia artificial podría reemplazarnos”, relató.
Frente a este escenario, desde ATE analizan posibles medidas de fuerza. “Lo último que queremos es un paro, pero si no hay respuestas, vamos a tener que tomar decisiones en asamblea”, anticipó. Finalmente, la delegada insistió en la gravedad de la situación: “Romper estadísticas de 50 o 100 años en medio del cambio climático es muy grave. Sin datos, no hay pronóstico posible”


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