{"id":176977,"date":"2026-09-07T10:13:07","date_gmt":"2026-09-07T13:13:07","guid":{"rendered":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=176977"},"modified":"2026-09-07T10:13:08","modified_gmt":"2026-09-07T13:13:08","slug":"a-30-anos-de-la-tragica-muerte-de-gilda-un-asesino-que-pedia-pizza-a-los-gritos-y-una-mentira-sobre-la-cancion-que-la-volvio-mito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=176977","title":{"rendered":"A 30 a\u00f1os de la tr\u00e1gica muerte de Gilda: un asesino que ped\u00eda pizza a los gritos y una mentira sobre la canci\u00f3n que la volvi\u00f3 mito"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por su voz, su cuerpo y la oposici\u00f3n de su familia, le cost\u00f3 abrirse camino en la movida tropical. Sus letras se convirtieron en himnos que suenan en fiestas y canchas, pero no vivi\u00f3 para saberlo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cOtra vez en la&nbsp;ruta de la muerte\u201d, dec\u00eda un t\u00edtulo chiquito, en apenas un recuadro, en la edici\u00f3n de papel del 8 de septiembre de&nbsp;1996. Dec\u00eda que hab\u00edan muerto siete personas, seis mayores y una menor, y que hab\u00eda once heridos. Dec\u00eda, reci\u00e9n en el tercer p\u00e1rrafo, algo sobre qui\u00e9nes eran esos muertos y esos heridos: \u201cLos ocupantes de la casa rodante pertenec\u00edan al grupo bailantero&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/tag\/gilda\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>\u2018Gilda<\/em><\/a>\u2019\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La noche del 7 de septiembre de 1996, que se convertir\u00eda en la noche de su muerte, la popularidad de Gilda no alcanzaba para convertirse en t\u00edtulo period\u00edstico. Ni siquiera de una nota cortita, acomodada en el hueco de una p\u00e1gina. Pero esa misma noche, la de su tr\u00e1gica muerte, eso empezar\u00eda a cambiar: Gilda ten\u00eda destino de&nbsp;mito popular.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El instante fatal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los que sobrevivieron nunca olvidaron el chirrido de los fierros retorci\u00e9ndose por el impacto del&nbsp;cami\u00f3n que los choc\u00f3 de frente. Eran cerca de las siete de la tarde, ya hab\u00eda oscurecido, transitaban la Ruta Nacional 12, esa que se hab\u00eda hecho conocida como \u201cla ruta de la muerte\u201d. El micro de gira en el que viajaban Gilda, su hija, su hijo, su mam\u00e1 y su banda se convirti\u00f3 en un destrozo en apenas un instante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Iban por el kil\u00f3metro 129 de la ruta, camino a&nbsp;Chajar\u00ed, Entre R\u00edos, donde ten\u00edan pautada una presentaci\u00f3n. Un cami\u00f3n de carga de origen brasile\u00f1o mordi\u00f3 la banquina, se cruz\u00f3 de carril e impact\u00f3 contra el micro de la banda. Murieron&nbsp;Miriam Alejandra Bianchi, que llevaba unos a\u00f1os convertida en Gilda en el mundo de la m\u00fasica tropical; su madre,&nbsp;Isabel \u201cTita\u201d Scioli; su hija&nbsp;Mariel;&nbsp;Elvio Mazzucco, que manejaba el micro; y tres m\u00fasicos:&nbsp;Enrique \u201cQuique\u201d Tolosa,&nbsp;Gustavo Balbini&nbsp;y&nbsp;Ra\u00fal Larrosa. Entre los sobrevivientes estaban su hijo&nbsp;Fabricio, de ocho a\u00f1os, y&nbsp;Juan Carlos \u201cToti\u201d Gim\u00e9nez, el descubridor y productor de Gilda y, para ese entonces, tambi\u00e9n su amor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Daniel de la Cruz, trompetista de la banda y sobreviviente, se despert\u00f3 por el impacto: primero lo rode\u00f3 el silencio y, enseguida, los gritos desgarradores y el llanto. La trompa del micro hab\u00eda desaparecido, consumida por el choque.&nbsp;Ricardo Fuentes, asistente de la banda, alcanz\u00f3 a ver que el buzo del camionero que estaba a punto de asesinar a siete personas era amarillo. Lo que sigui\u00f3 para Ricardo fue pensar que si no se hubiera cambiado de cucheta en medio del viaje, estar\u00eda muerto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mario Riquelme,&nbsp;tambi\u00e9n asistente de la banda, logr\u00f3 zafarse de los equipos de sonido que se derrumbaron sobre \u00e9l. Fabricio gritaba, lloraba y repet\u00eda una sola palabra: \u201c\u00a1Mam\u00e1, mam\u00e1!\u201d. Gilda y Mariel, la hermana mayor de Fabricio, ya estaban muertas. La cantante se hab\u00eda desnucado en el instante del choque fatal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los heridos fueron trasladados a Z\u00e1rate, algunos en condiciones extremadamente graves, y&nbsp;Renato Sant\u2019Ana, el camionero que se hab\u00eda cambiado de carril, gritaba por los pasillos del hospital que quer\u00eda que le llevaran una pizza. Lo condenaron, casi cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, a dos a\u00f1os y ocho meses de prisi\u00f3n en suspenso y a siete a\u00f1os de inhabilitaci\u00f3n para ejercer su actividad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las \u00faltimas horas: m\u00fasica y familia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Apenas algunas horas antes de la tragedia, Gilda y sus m\u00fasicos se presentaron en vivo en los estudios que el canal Am\u00e9rica ten\u00eda en la calle Humboldt. \u201cElla es&nbsp;una verdadera diosa, es un talento de la movida tropical\u201d, dijo la presentadora, y anunci\u00f3 que se ven\u00edan shows en Entre R\u00edos y Corrientes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gilda, con un vestido blanco y botas del mismo color, bail\u00f3, sonri\u00f3 con todos los dientes y cant\u00f3 \u201cFuiste\u201d. Las chicas que hab\u00edan ido a la tribuna del programa sab\u00edan toda la letra. Cant\u00f3 tambi\u00e9n \u201cPaisaje\u201d, el tema del italiano&nbsp;Franco Simone&nbsp;que ella volvi\u00f3 argentino, y se subi\u00f3 al micro en el que giraba por todo el pa\u00eds.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le pidi\u00f3 a Mazzucco, el chofer, un cambio de \u00faltimo momento: que pasara por la casa familiar de Villa Devoto para \u201clevantar\u201d a su mam\u00e1 y sus dos hijos al viaje.&nbsp;Mariel y Fabricio se sumaban cada vez que se pod\u00eda porque a Miriam le importaba compartir todo el tiempo posible con ellos; \u201cTita\u201d, su mam\u00e1, no era habitu\u00e9. Ese viaje ser\u00eda la primera vez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Casi todos los integrantes de la banda aprovechaban para hacer lo mismo que hac\u00edan otras bandas de la movida tropical cuando viajaban: dormir. Las giras eran tan fren\u00e9ticas como agotadoras. Pasadas las cuatro de la tarde, ya subidos a la Panamericana, Gilda le dijo a Toti: \u201cDorm\u00ed un rato y despu\u00e9s tomamos mate\u201d. Dicen que esas fueron sus \u00faltimas palabras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s de treinta shows en tres noches<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El disco&nbsp;<em>Coraz\u00f3n valiente<\/em>, ese que tiene en tapa la ic\u00f3nica foto de Gilda con la corona de flores, se hab\u00eda convertido en un \u00e9xito enorme pero sin dar un gran salto todav\u00eda por fuera de los l\u00edmites de la movida tropical. En el \u00e1lbum hab\u00eda canciones que se inscribir\u00edan en el imaginario colectivo de los argentinos a los que les gusta bailar, gritar en un karaoke o cantar en la cancha: \u201cFuiste\u201d, \u201c\u00c1mame suavecito\u201d, \u201cPaisaje\u201d y la que le dio el nombre al disco, entre otros hitazos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Eso puso a Gilda y a la banda a girar a un ritmo que no hab\u00edan tenido antes. Empezaron a presentarse en hasta quince bailes por semana, y llegaron a dar 34 shows en apenas tres noches. Era extenuante y daba la sensaci\u00f3n de que ese tren no iba a pasar otra vez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En cada presentaci\u00f3n, Gilda conectaba con su p\u00fablico:&nbsp;se quedaba hasta firmar el \u00faltimo aut\u00f3grafo; si hab\u00eda poco p\u00fablico, bailaba y cantaba como si estuviera ante un estadio reventado de gente. Tocaba a los que le ped\u00edan que les tocara la cara y les daba un beso a los que se lo rogaban, aunque a todos les&nbsp;insist\u00eda con que no ten\u00eda ning\u00fan \u201cpoder de curandera\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La gira impactaba en su salud. A veces le dol\u00edan los ri\u00f1ones, a veces sufr\u00eda alergias graves que le agrietaban la voz. Y casi todo el tiempo&nbsp;sus pies se llenaban de unas llagas que sangraban. Pero igual, para que Miriam se convirtiera en Gilda cada vez que tocaba subir al escenario, hab\u00eda que ponerse unas botas que lastimaban: las medias se ensangrentaban y deb\u00eda cambiarse el calzado muy seguido para que ni siquiera sus compa\u00f1eros supieran que estaba sangrando.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las cuentas no cerraban: todo ese traj\u00edn a\u00fan no rend\u00eda econ\u00f3micamente para sostener la vida que Miriam quer\u00eda para ella y su familia. Sobre todo,&nbsp;era imposible conseguir que los ingresos fueran estables. No hab\u00eda manera de comprar una casa en la que vivir sola con sus dos hijos, algo que era uno de sus mayores deseos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le hab\u00eda dicho a Toti que todav\u00eda le faltaba m\u00e1s de la mitad del dinero que necesitaba para acceder a esa casa que deseaba y que rondaba los 200.000 d\u00f3lares. Si la m\u00fasica no empezaba a dejar mayores ingresos, le dijo Gilda a su productor musical y pareja, en marzo de 1997 cambiar\u00eda nuevamente de rumbo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En contra de todos y a favor de su deseo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es que antes de ser Gilda, esa mujer hab\u00eda sido solo&nbsp;Miriam Alejandra Bianchi.&nbsp;Naci\u00f3 en 1961 en Villa Devoto. La m\u00fasica vino del lado de \u201cTita\u201d, su mam\u00e1, que era profesora de piano. Pero nadie en la familia quiso saber nada cuando ella dijo que quer\u00eda dedicar su vida a ese arte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Miriam qued\u00f3 casi completamente a cargo de la econom\u00eda familiar a los 16 a\u00f1os: su pap\u00e1 sufri\u00f3 dos ACV y ella tom\u00f3 un cargo administrativo en la Direcci\u00f3n General de Rentas para llevar un sueldo a la casa. Quedaron postergados sus deseos de estudiar y, mucho m\u00e1s, los de dedicarse a la m\u00fasica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los Bianchi se estabiliz\u00f3 un poco, Miriam estudi\u00f3 para convertirse en&nbsp;maestra jardinera. Trabaj\u00f3 en un jard\u00edn de infantes junto a \u201cTita\u201d, y a los 23 a\u00f1os se cas\u00f3 con el que hab\u00eda sido su novio por varios a\u00f1os,&nbsp;Ra\u00fal Cagnin. Juntos tuvieron a Mariel y Fabricio. La vida tranquila y m\u00e1s o menos previsible, la de una familia de clase media que empezaron a llevar tras el casamiento, fue atravesada como un rayo por un aviso clasificado publicado en un diario.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Buscaban vocalistas mujeres para una banda de m\u00fasica tropical. Miriam ten\u00eda una familia nuclear que siempre la hab\u00eda disuadido de seguir ese sue\u00f1o y un marido extremadamente celoso, pero fue igual a la audici\u00f3n. Era 1990 y el hombre que decid\u00eda qui\u00e9n quedar\u00eda era Juan Carlos \u201cToti\u201d Gim\u00e9nez. La voz y el carisma de Miriam lo deslumbraron y lo convencieron inmediatamente de que ten\u00eda que elegirla. Ella dijo que s\u00ed: esa decisi\u00f3n le valdr\u00eda, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, el divorcio del padre de sus hijos, que no toleraba que Miriam, ya Gilda, saliera de noche a cantar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un \u201cbicho raro\u201d en la movida tropical<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le cost\u00f3 llegar a Gilda. Era, para muchos de los productores que manejaban a los artistas y los escenarios de la movida tropical,&nbsp;demasiado flaca, demasiado poco curvil\u00ednea. Incluso demasiado mel\u00f3dica para la bailanta: su voz era muy dulce, dec\u00edan. Y la mandaban a cantar baladas, boleros, pop rom\u00e1ntico. Pero Miriam estaba decidida a hacer su camino en la cumbia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se puso \u201cGilda\u201d por el personaje que consagr\u00f3 para siempre a&nbsp;Rita Hayworth&nbsp;y empez\u00f3 a grabar:&nbsp;<em>De coraz\u00f3n a coraz\u00f3n&nbsp;<\/em>sali\u00f3 en 1992;<em>&nbsp;La \u00fanica<\/em>, en 1993;&nbsp;<em>Pasito a pasito con\u2026 Gilda<\/em>, en 1994; y&nbsp;<em>Coraz\u00f3n valiente<\/em>, en 1995. Ese \u00e1lbum le valieron un disco de oro y el doble platino. Fue un penal pateado fuerte al medio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gilda era no s\u00f3lo una mujer que hab\u00eda logrado moverse en un mundo eminentemente masculino, sino que adem\u00e1s se abr\u00eda paso en un universo en el que,&nbsp;el poco lugar que hab\u00eda para las mujeres era para mujeres que no se parec\u00edan a ella. Eran a\u00f1os en los que sobre los escenarios estaban&nbsp;L\u00eda Crucet&nbsp;y&nbsp;Gladys \u201cLa Bomba Tucumana\u201d: rubias, voluptuosas, con mucho maquillaje y poca ropa. Eso esperaban de las cantantes los productores que les hac\u00edan lugar o las rechazaban.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gilda era morocha, flaca, casi a cara lavada. E iba para adelante. Sobre todo, porque cada vez estaba m\u00e1s a cargo de las letras de sus canciones. Algunas, como \u201cFuiste\u201d y \u201cLa puerta\u201d, cuentan las&nbsp;historias de mujeres que se alejan de amores que les hacen mal o de varones que no entienden cuando les dicen que no. Eso tambi\u00e9n era un cambio radical en el mundo de la cambia. \u201cChicas, esto nunca se lo dejen hacer\u201d, le dec\u00eda a su p\u00fablico femenino desde el escenario. Y cantaba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El misterio de \u201cla canci\u00f3n con premonici\u00f3n\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por estos d\u00edas, la voz de&nbsp;Natalia Oreiro&nbsp;resuena en videos que se miran y se&nbsp;<em>likean&nbsp;<\/em>en cientos de miles de celulares argentinos. La actriz y cantante uruguaya interpret\u00f3 a Gilda en 2016, en la pel\u00edcula dirigida por&nbsp;Lorena Mu\u00f1oz&nbsp;que recorre su historia. La canci\u00f3n \u201cNo es mi despedida\u201d se repite en cientos de&nbsp;<em>reels&nbsp;<\/em>que lloran y celebran al mismo tiempo los a\u00f1os de&nbsp;Messi&nbsp;en la Selecci\u00f3n. Ahora que el mejor jugador de f\u00fatbol de la historia anunci\u00f3 que ya no vestir\u00e1 la celeste y blanca, \u201cNo es mi despedida\u201d sirve para homenajearlo, agradecerle, rogarle que se quede.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La canci\u00f3n la escribi\u00f3 Gilda y empieza as\u00ed:&nbsp;<em>\u201cQuisiera no decir adi\u00f3s, pero debo marcharme. No llores, por favor no llores, porque vas a matarme\u201d<\/em>. La historia detr\u00e1s del tema est\u00e1 atravesada por relatos que van desde cierta mitolog\u00eda hasta la estrategia de mercado. Lo \u00fanico cierto es que se trata de una muestra contundente de esa voz dulc\u00edsima por la que casi no aceptan a Gilda en el mundo tropical, y de una letra conmovedora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reynaldo L\u00edo, que la noche de la tragedia en la ruta 12 era representante de Gilda, cont\u00f3 que tras el choque, en medio de la llovizna y de tanta muerte, hab\u00eda encontrado un casete. Siempre seg\u00fan L\u00edo, en el casete estaba la maqueta -es decir, una versi\u00f3n bastante preliminar- de \u201cNo es mi despedida\u201d, grabada a capella por Miriam apenas unas semanas antes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El representante cont\u00f3 que, con la mejor tecnolog\u00eda disponible, se hab\u00eda aislado la voz de Gilda para sumarle la base r\u00edtmica, siempre a cargo de \u201cToti\u201d Gim\u00e9nez. La canci\u00f3n ser\u00eda la punta de lanza de&nbsp;<em>Entre el cielo y la tierra<\/em>, el disco p\u00f3stumo de la cantante que se edit\u00f3 en 1997. Los que ya la segu\u00edan y los que empezaron a conocerla a trav\u00e9s de esa canci\u00f3n \u201cleyeron\u201d su letra como&nbsp;una especie de mensaje o premonici\u00f3n. Eso alimentar\u00eda el mito que hab\u00eda empezado a nacer la noche de la tragedia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La versi\u00f3n de Gim\u00e9nez desmiente categ\u00f3ricamente el hallazgo del casete en medio de la lluvia. Toti cont\u00f3 que la cinta no hab\u00eda estado en el lugar del accidente, sino que \u00e9l la ten\u00eda bajo resguardo en su casa, en Buenos Aires. Los otros m\u00fasicos que sobrevivieron acompa\u00f1aron la versi\u00f3n de Gim\u00e9nez: todos aseguraron que la historia de&nbsp;la \u201cmilagrosa aparici\u00f3n\u201d en la ruta se hab\u00eda tratado de una decisi\u00f3n de marketing&nbsp;tomada por el representante de la cantante. Una decisi\u00f3n que hab\u00eda cumplido con su objetivo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Con los a\u00f1os y la investigaci\u00f3n, creci\u00f3 otra versi\u00f3n entre los fan\u00e1ticos: que Gilda hab\u00eda compuesto esa canci\u00f3n para decirles adi\u00f3s a Juanita y Shomara, dos mujeres que hab\u00eda conocido en una gira en Bolivia, de las que se hab\u00eda hecho muy cercana. Seg\u00fan esta versi\u00f3n, les escribi\u00f3 la canci\u00f3n y les prometi\u00f3 que pasar\u00edan alguna Navidad juntas. Bolivia y Per\u00fa fueron dos pa\u00edses en los que la cantante hab\u00eda hecho pie en sus cortos a\u00f1os de carrera art\u00edstica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una santa pagana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el kil\u00f3metro 129 de la ruta 12 hay un santuario al que todav\u00eda van muchos fan\u00e1ticos de Gilda y muchos curiosos a ver c\u00f3mo es el lugar en el que ocurri\u00f3 la tragedia y naci\u00f3 un mito y, para algunos, incluso una santa pagana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ya antes de su muerte, hubo fan\u00e1ticos pero sobre todo fan\u00e1ticas que le atribuyeron \u201cpoderes curativos\u201d a la cantante. Ella insist\u00eda en que toda curaci\u00f3n ven\u00eda de la medicina, pero sus seguidores le dec\u00edan que a alg\u00fan familiar enfermo le hab\u00edan hecho escuchar hasta el cansancio algunas de sus canciones, y que ese familiar hab\u00eda mejorado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le ped\u00edan que los tocara para sanarse y Gilda, siempre advirtiendo que no hab\u00eda nada sobrenatural en ella, los acariciaba con la misma ternura con la que cantaba. Toda esa \u201csantidad\u201d que le atribu\u00edan se multiplic\u00f3 tras su muerte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando el camionero Renato Sant\u2019Ana mordi\u00f3 la banquina y cruz\u00f3 de carril, Miriam ten\u00eda 34 a\u00f1os. Gilda llevaba seis a\u00f1os de carrera.&nbsp;Hab\u00eda apostado por la vida que quer\u00eda y a la que su familia de origen y su marido le daban la espalda.&nbsp;Hab\u00eda pasado a buscar a sus hijos para compartir tiempo con ellos. Hab\u00eda escrito canciones de desamor y de empoderamiento. Y hab\u00eda creado algunos himnos de los que usan los argentinos para bailar, cantar a los gritos o alentar a su equipo.&nbsp;Muri\u00f3 sin saber hasta d\u00f3nde iba a llegar toda esa fuerza<\/strong><\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-post-featured-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"950\" height=\"600\" src=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/09072026-notprimiciasclor-0611-asd.jpg\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/09072026-notprimiciasclor-0611-asd.jpg 950w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/09072026-notprimiciasclor-0611-asd-300x189.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/09072026-notprimiciasclor-0611-asd-475x300.jpg 475w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/09072026-notprimiciasclor-0611-asd-768x485.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/figure>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Por su voz, su cuerpo y la oposici\u00f3n de su familia, le cost\u00f3 abrirse camino en la movida tropical. Sus letras se convirtieron en himnos <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=176977\" title=\"A 30 a\u00f1os de la tr\u00e1gica muerte de Gilda: un asesino que ped\u00eda pizza a los gritos y una mentira sobre la canci\u00f3n que la volvi\u00f3 mito\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":176970,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[8623,1523,8622,8621],"class_list":["post-176977","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informacion-general","tag-30-anos","tag-accidente-fatal","tag-aniversario-mfallecimiento","tag-gilda"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/176977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=176977"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/176977\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":176978,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/176977\/revisions\/176978"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/176970"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=176977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=176977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=176977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}