{"id":169331,"date":"2026-07-14T09:30:08","date_gmt":"2026-07-14T12:30:08","guid":{"rendered":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=169331"},"modified":"2026-07-14T09:30:08","modified_gmt":"2026-07-14T12:30:08","slug":"la-carta-del-hijo-de-un-soldado-que-murio-en-malvinas-antes-del-argentina-inglaterra-el-deporte-no-repara-las-perdidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=169331","title":{"rendered":"La carta del hijo de un soldado que muri\u00f3 en Malvinas antes del Argentina-Inglaterra: \u201cEl deporte no repara las p\u00e9rdidas\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Santiago Martella escribi\u00f3 un texto antes de la semifinal del pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles. Su pap\u00e1, Luis Carlos, est\u00e1 enterrado en el cementerio de Darwin. \u201cEs inaceptable cargarle a los jugadores responsabilidades que no les pertenecen\u201d, sostuvo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La carta lleg\u00f3 desde Puerto Argentino. La escribi\u00f3 un teniente de 24 a\u00f1os que llevaba dos de casado, con un hijo de uno y una hija que estaba por nacer. La fecha del texto marcaba el&nbsp;16 de mayo de 1982. El destinatario era Santiago, que ese d\u00eda cumpl\u00eda un a\u00f1o. El remitente estaba firmado por&nbsp;Luis&nbsp;Carlos Martella, que morir\u00eda 27 d\u00edas despu\u00e9s en el monte Dos Hermanas.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"101\" src=\"http:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/hipergas-950x160-0207-1-600x101.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-169043\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/hipergas-950x160-0207-1-600x101.jpg 600w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/hipergas-950x160-0207-1-300x51.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/hipergas-950x160-0207-1-768x129.jpg 768w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/hipergas-950x160-0207-1.jpg 950w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Cuarenta y cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, ese hijo es periodista y el mi\u00e9rcoles tiene que cubrir la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/deportes\/2026\/07\/13\/las-cinco-claves-de-la-semifinal-entre-argentina-e-inglaterra-en-el-mundial-del-factor-messi-al-talon-de-aquiles-de-la-seleccion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra.<\/em><\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El partido que no es solo un partido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Santiago Martella&nbsp;lo dice \u00e9l mismo, con la precisi\u00f3n de quien aprendi\u00f3 a medir las palabras. \u201cEl partido&nbsp;se trata solo de una cuesti\u00f3n deportiva&nbsp;y por eso hay que bajarle la tensi\u00f3n a eso\u201d. Lo dice, y al mismo tiempo sabe que para \u00e9l nunca va a ser solo eso.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"101\" src=\"http:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/bancoformosa-950x160-3006-2-600x101.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-169044\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/bancoformosa-950x160-3006-2-600x101.jpg 600w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/bancoformosa-950x160-3006-2-300x51.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/bancoformosa-950x160-3006-2-768x129.jpg 768w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/bancoformosa-950x160-3006-2.jpg 950w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><strong>Cada Argentina-Inglaterra arrastra una carga que no se puede ignorar. Y as\u00ed lo escribi\u00f3 Martella en su texto.&nbsp;\u201cPas\u00f3 en M\u00e9xico \u201986, cuando Diego Maradona&nbsp;convirti\u00f3 dos goles que el pa\u00eds entero ley\u00f3 como algo m\u00e1s que f\u00fatbol. Pas\u00f3 en Francia \u201998, con los penales que ataj\u00f3 el Lechuga Roa. Pas\u00f3 en 2002, cuando el penal de Beckham doli\u00f3 de una manera que iba m\u00e1s all\u00e1 del marcador. Y vuelve a pasar ahora\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para Martella, sin embargo, la ecuaci\u00f3n es clara. \u201cLo importante es separar la cuesti\u00f3n de un partido de f\u00fatbol de lo que fue&nbsp;Malvinas. Aunque est\u00e1 en el contexto, no hay que exacerbar el tema. No se va a solucionar el tema de la soberan\u00eda de las Islas Malvinas\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y el periodista agrega: \u201cNo hay que exacerbar la violencia, porque pueden suceder hechos lamentables.&nbsp;Si ganamos con un gol de Messi de tiro libre no nos van a devolver las Malvinas. Eso tiene que ser por v\u00eda diplom\u00e1tica. No tiene que haber otra guerra\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La dimensi\u00f3n de un cruce que va m\u00e1s all\u00e1 de la cancha<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El partido del mi\u00e9rcoles tiene una dimensi\u00f3n que ning\u00fan otro encuentro deportivo entre estos dos pa\u00edses tuvo antes.&nbsp;Es una semifinal de Copa del Mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Martella lo escribi\u00f3 en una carta que circul\u00f3 estos d\u00edas. \u201cEste cruce arrastra una carga hist\u00f3rica imposible de ignorar. Malvinas dej\u00f3 una herida que sigue abierta. Una herida que atraviesa generaciones, familias y recuerdos\u201d. Y tambi\u00e9n: \u201cEl deporte no repara esas p\u00e9rdidas. Tampoco puede saldar cuentas con la diplomacia. No cambia lo que pas\u00f3.&nbsp;Es inaceptable cargarle a los jugadores responsabilidades que no les pertenecen.&nbsp;Ellos juegan otra historia\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero hay algo que no puede evitar. \u201cCuando suene el himno, inevitablemente nuestros pensamientos viajar\u00e1n hacia otro lugar. Porque detr\u00e1s de la celeste y blanca estar\u00e1n los nombres de quienes nos siguen esperando en las islas,&nbsp;como eternos custodios de nuestra soberan\u00eda\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El mi\u00e9rcoles, mientras suene ese himno, Martella va a estar trabajando. \u201cEl partido seguro lo voy a ver trabajando&nbsp;para&nbsp;<em>TN<\/em>&nbsp;en alg\u00fan FanFest&nbsp;que me toque seg\u00fan lo decida la producci\u00f3n del canal\u00bb, cont\u00f3. No lo ver\u00e1 desde su casa, no lo ver\u00e1 en silencio. Lo ver\u00e1 rodeado de gente, con un micr\u00f3fono en la mano, haciendo su trabajo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La carta que Carlos le escribi\u00f3 a Santiago antes de morir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hay un objeto que Martella guarda desde siempre. Una carta manuscrita, fechada el&nbsp;16 de mayo de 1982&nbsp;en Puerto Argentino. Se la mand\u00f3 su padre desde las islas el d\u00eda que \u00e9l cumpl\u00eda un a\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Carlos Martella era Teniente. Ten\u00eda 24 a\u00f1os, llevaba dos de casado y su mujer esperaba a su segunda hija. Para \u00e9l, ser militar no era una carrera sino una vocaci\u00f3n. Defender a la Patria, un deber. El&nbsp;12 de junio de 1982&nbsp;muri\u00f3 en el monte Dos Hermanas, en la defensa final a Puerto Argentino<\/strong> <strong>Santiago ten\u00eda un a\u00f1o. No tiene recuerdos propios de su padre, solo fotos, un casette con su voz hablando de cosas sin importancia. Y esa carta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En ella, Carlos le dec\u00eda a su hijo de un a\u00f1o c\u00f3mo quer\u00eda que creciera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cQuiero que sepas todo lo que tu padre, hijo m\u00edo, desea para vos cuando crezcas, y que no es m\u00e1s que seas un hombre de bien, solo el sacrificio y el trabajo duro y constante rinden sus frutos. En la vida, el hombre debe tener una gran meta que gu\u00ede sus pasos, esa meta no debe ser otra que el servicio a Dios, a trav\u00e9s del amor a la Patria y a la Familia\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y cerraba:&nbsp;<em>\u201c\u00a1Feliz cumplea\u00f1os, Santiago! Te besa, Pap\u00e1\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Crecer sin un padre y con una carta<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cMi pap\u00e1 muri\u00f3 en la guerra de Malvinas cuando yo ten\u00eda un a\u00f1o. Y antes de morir me mand\u00f3 una carta desde las islas que me marc\u00f3 mucho toda mi vida\u201d, dijo Martella.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No tiene un recuerdo puntual del momento en que se enter\u00f3. \u201cMe lo fue contando mi mam\u00e1 a medida que iba creciendo hasta que tom\u00e9 conciencia de la situaci\u00f3n\u201d, explic\u00f3. Su madre tuvo que ser las dos cosas a la vez.&nbsp;\u201cCrec\u00ed sin pap\u00e1 y mi mam\u00e1 se encarg\u00f3 de todo.&nbsp;Nunca supe lo que es tener un pap\u00e1. Muchas veces extra\u00f1\u00e9 esas situaciones que uno tiene con su pap\u00e1: ir a la cancha, alguna charla\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hay bronca en sus palabras.&nbsp;Pero s\u00ed una pregunta que volvi\u00f3 muchas veces: \u201cNo estoy enojado con lo que tuve que pasar. Pero s\u00ed muchas veces me pregunt\u00e9 por qu\u00e9 me toc\u00f3 a m\u00ed\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La respuesta nunca lleg\u00f3 del todo. Lo que s\u00ed lleg\u00f3, con los a\u00f1os, fue algo m\u00e1s complejo: \u201cMuchas veces sent\u00ed dolor y tristeza y, por otro lado, el orgullo de saber por qu\u00e9 fue a las islas a defenderlas\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuatro viajes a Darwin<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Santiago Martella pis\u00f3 las islas&nbsp;cuatro veces. La primera, en&nbsp;1991, cuando ten\u00eda casi diez a\u00f1os. La \u00faltima, en&nbsp;2009, como periodista, para cubrir el primer partido de rugby en la historia de las islas, organizado por la Fundaci\u00f3n Rugby sin Fronteras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En cada viaje fue al cementerio de Darwin. La tumba de su padre est\u00e1 en \u201cla primera tumba de la segunda fila, del lado derecho\u201d. As\u00ed se la identificaron la primera vez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el segundo viaje, en&nbsp;1999, con&nbsp;18 a\u00f1os, camin\u00f3 tambi\u00e9n por el monte Dos Hermanas. El lugar donde muri\u00f3 Carlos. De cada visita, cuenta, se llev\u00f3 algo diferente y dej\u00f3 algo diferente. \u201cEl orgullo no dej\u00f3 de crecer\u201d, escribi\u00f3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este mi\u00e9rcoles no va a las islas.&nbsp;Va a un FanFest, con un micr\u00f3fono, a cubrir el partido. El mismo partido que, dice, hay que ver solo como deporte.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cEste partido es, en el fondo, un ejercicio de memoria\u201d, escribi\u00f3 Martella. \u201cEs el momento en que un pa\u00eds entero se mira al espejo y recuerda que Malvinas no es un tema de libros de historia, sino una presencia viva\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-post-featured-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"950\" height=\"601\" src=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/07142026-notprimiciasclor-0182-asd.jpg\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/07142026-notprimiciasclor-0182-asd.jpg 950w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/07142026-notprimiciasclor-0182-asd-300x190.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/07142026-notprimiciasclor-0182-asd-474x300.jpg 474w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/07142026-notprimiciasclor-0182-asd-768x486.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/figure>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Santiago Martella escribi\u00f3 un texto antes de la semifinal del pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles. 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