{"id":161231,"date":"2026-06-20T11:02:49","date_gmt":"2026-06-20T14:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=161231"},"modified":"2026-06-20T11:02:50","modified_gmt":"2026-06-20T14:02:50","slug":"el-adios-de-manuel-belgrano-entre-el-maltrato-la-emocionante-despedida-de-sus-soldados-y-la-indiferencia-ante-su-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=161231","title":{"rendered":"El adi\u00f3s de Manuel Belgrano, entre el maltrato, la emocionante despedida de sus soldados y la indiferencia ante su muerte"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Abatido por las derrotas y sus enfermedades e imposibilitado de permanecer en el norte, viaj\u00f3 a la ciudad de Buenos Aires a pasar sus \u00faltimos d\u00edas. El final de una personalidad de las guerras de la independencia que, con sus luces y sus sombras, dejaba este mundo en un pa\u00eds que le hab\u00eda dado la espalda. Por esas disposiciones inexplicables, el d\u00eda de su muerte se homenajea a nuestra ense\u00f1a patria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fue la \u00faltima muestra de afecto sincero la que recibi\u00f3 Manuel Belgrano, y eso lo derrumb\u00f3 an\u00edmicamente. El 11 de septiembre de 1819 entreg\u00f3 el mando de su ej\u00e9rcito al general Francisco Fern\u00e1ndez Cruz, antes de ir a Tucum\u00e1n y ver a su peque\u00f1a hija&nbsp;Manuela M\u00f3nica del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, fruto de un romance con la bella Mar\u00eda Dolores Helguero y Liendo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al pasar por las afueras de C\u00f3rdoba, fue a recibirlo el gobernador Manuel Antonio Castro, acompa\u00f1ado por los jefes de la guarnici\u00f3n local. Cuando los veinticinco hombres de su escolta se retiraban, tuvieron el gesto espont\u00e1neo de desmontar y despidir \u2013algunos emocionados- a su jefe.&nbsp;\u201cAdi\u00f3s nuestro general: Dios vuelva a Vuestra Excelencia la salud y le veamos cuanto antes en el ej\u00e9rcito\u201d. Belgrano se conmovi\u00f3 por semejante gesto, y as\u00ed se lo har\u00eda saber al gobernador Castro cuando, en el descanso de una posta, le escribi\u00f3 una carta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para el maltratado creador de la bandera no hab\u00eda sido un hecho menor: esa&nbsp;fue la \u00faltima vez que ser\u00eda aclamado&nbsp;en esa vida que, de a poco, se le iba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Planeaba permanecer en Tucum\u00e1n, que quer\u00eda como su tierra de nacimiento, pero como se quejaba de que hab\u00edan sido tan ingratos con \u00e9l cuando, en un mot\u00edn que instal\u00f3 en la gobernaci\u00f3n a Bernab\u00e9 Ar\u00e1oz,&nbsp;estuvo injustamente preso&nbsp;porque algunos pensaban que su presencia era una amenaza, si hasta le quer\u00edan poner grilletes en sus tobillos deformados por la hidropes\u00eda. A sus 49 a\u00f1os, decidi\u00f3 que lo mejor era regresar a morir a Buenos Aires.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No ten\u00eda dinero. El Estado le deb\u00eda 18 sueldos,&nbsp;y la fortuna de 40 mil pesos con que lo hab\u00edan premiado por sus triunfos de Salta y Tucum\u00e1n,&nbsp;los hab\u00eda donado para la creaci\u00f3n de cuatro escuelas&nbsp;que se construir\u00edan en Tarija, Jujuy, Tucum\u00e1n y Santiago del Estero, y que demorar\u00edan d\u00e9cadas en construirse. Tan entusiasmado estaba que el 25 de mayo de 1813 elabor\u00f3 un reglamento para dichas instituciones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Con los dos mil pesos que generosamente su amigo Jos\u00e9 Celedonio Balb\u00edn le prest\u00f3, porque el gobernador Ar\u00e1oz le hab\u00eda respondido que el tesoro provincial estaba exhausto,&nbsp;en febrero de 1820 emprendi\u00f3 un penoso viaje a Buenos Aires.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como sus piernas estaban muy hinchadas debido a la hidropes\u00eda,&nbsp;en las postas deb\u00edan bajarlo en andas&nbsp;y llevarlo directamente a la cama. A lo largo del extenuante trayecto a Buenos Aires, solo recibi\u00f3&nbsp;muestras de hostilidad y frialdad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s de hidropes\u00eda, padec\u00eda problemas card\u00edacos y de ri\u00f1ones. A ese viaje que fue para \u00e9l una tortura, debiendo hacer paradas por dem\u00e1s, lo acompa\u00f1aron su m\u00e9dico&nbsp;Joseph Redhead&nbsp;\u2013que G\u00fcemes se lo hab\u00eda mandado- y un par de ayudantes. Lleg\u00f3 a la ciudad en marzo de 1820 y se estableci\u00f3 en la casa paterna, sobre la calle Pir\u00e1n, donde hab\u00eda nacido el 3 de junio de 1770.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Joseph James Thomas Redhead, que hab\u00eda nacido en Edimburgo en 1765 donde se hab\u00eda graduado de m\u00e9dico,&nbsp;no se separaba de su lado. Luego de un extenso periplo formativo europeo, por 1806 viaj\u00f3 a Potos\u00ed donde se ocup\u00f3 de suministrar la vacuna contra la viruela y tres a\u00f1os despu\u00e9s hab\u00eda elegido una finca en las afueras de la ciudad de Salta para vivir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Organiz\u00f3 un herbario, donde cultivaba especies para el tratamiento de enfermedades.&nbsp;Ense\u00f1aba c\u00f3mo preparar con ellas medicamentos&nbsp;y as\u00ed evitar las boticas y farmacias que vend\u00edan el mismo preparado mucho m\u00e1s caro. Este cl\u00ednico y obstetra introdujo la costumbre de hervir agua y verterla tibia en una ba\u00f1era para que all\u00ed las parturientas dieran a luz. Tambi\u00e9n estudi\u00f3 la naturaleza del lugar, especialmente cuestiones relativas a los minerales y topograf\u00eda. Escribi\u00f3&nbsp;<em>Memoria sobre la dilataci\u00f3n progresiva del aire atmosf\u00e9rico<\/em>, que publicar\u00eda en Salta en 1819,&nbsp;dedicado a Belgrano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>stando en el norte y cuando el general P\u00edo Trist\u00e1n ya lo ten\u00eda entre ceja y ceja, busc\u00f3 refugio en el campamento de Belgrano, transform\u00e1ndose en su&nbsp;m\u00e9dico personal y tambi\u00e9n en su amigo.&nbsp;Estuvo en las batallas de Tucum\u00e1n y Salta y en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, desempe\u00f1\u00e1ndose como m\u00e9dico del ej\u00e9rcito. Luego de los combates, atend\u00eda por igual a heridos de ambos bandos.&nbsp;Fue testigo privilegiado del encuentro entre Belgrano y San Mart\u00edn&nbsp;en la posta de Algarrobos el 30 de enero de 1814.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo trat\u00f3 de su paludismo&nbsp;con un medicamento elaborado en base a la corteza del \u00e1rbol de quina y estuvo a su lado en las circunstancias m\u00e1s dif\u00edciles, cuando su salud empeor\u00f3 notoriamente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Redhead convoc\u00f3 al irland\u00e9s&nbsp;John Sullivan, un colega para asistir a su ilustre paciente. Sullivan, de 23 a\u00f1os nacido en Dubl\u00edn, lleg\u00f3 a Buenos Aires en 1817. Se hab\u00eda formado como m\u00e9dico cirujano en el Colegio Real de Cirujanos de Londres. El 10 de abril de 1820 comenz\u00f3 a atender a Belgrano y particip\u00f3 de todas las consultas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como aficionado a la m\u00fasica,&nbsp;Sullivan sol\u00eda ejecutar el clave, algo que a Belgrano lo distra\u00eda.&nbsp;Se contaba con los dedos de una mano la gente que se acercaba a visitarlo.&nbsp;\u201cSe vio abandonado de todos el general Belgrano, nadie lo visitaba, todos se retra\u00edan a hacerlo\u201d, se lamentaba Balb\u00edn, tal vez uno de los pocos amigos que le quedaban<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pasaba sus d\u00edas sentado en un sill\u00f3n porque si se acostaba,&nbsp;se le dificultaba respirar.&nbsp;Dormitaba de a ratos y las noches las pasaba en vela. Sus hermanos y unos pocos amigos se turnaban para acompa\u00f1arlo, aunque por momentos ped\u00eda estar solo. En una de esas ocasiones lo vieron muy p\u00e1lido y con los ojos casi sin vida, y a su amigo Castro le cont\u00f3 que&nbsp;pensaba en la eternidad, en el lugar al que ir\u00eda y en la tierra que dejaba.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 25 de mayo de ese a\u00f1o hab\u00eda hecho un testamento en el que declaraba que era soltero y que no ten\u00eda descendencia, aunque a su hermano Domingo Estanislao, a quien nombr\u00f3 su heredero, le dej\u00f3 el secreto encargo de&nbsp;ocuparse de la educaci\u00f3n de su hija.&nbsp;Sobre su hijo Pedro Rosas \u2013que era criado por Juan Manuel de Rosas- hab\u00eda pedido que cuando cumpliera la mayor\u00eda de edad, se le revelase la identidad del padre. Cuando el muchacho se enter\u00f3 de qui\u00e9n hab\u00eda sido su padre, se ados\u00f3 el apellido Belgrano a su nombre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 3 de junio, Belgrano cumpli\u00f3 50 a\u00f1os.&nbsp;Muri\u00f3 a las 7 de la ma\u00f1ana del martes 20 de junio de 1820 en una Buenos Aires an\u00e1rquica y asolada por la guerra civil, que lleg\u00f3 a tener, en esos d\u00edas, tres gobernadores distintos: Ildefonso Ramos Mej\u00eda, Estanislao Soler y el Cabildo. Solo los que cinco d\u00edas despu\u00e9s leyeron el Despertador Teofilantr\u00f3pico M\u00edstico Pol\u00edtico del Padre Francisco de Paula Casta\u00f1eda, se enteraron de su muerte, porque&nbsp;nadie public\u00f3 una l\u00ednea.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su cuerpo fue llevado al&nbsp;convento de Santo Domingo. All\u00ed el doctor Sullivan le practic\u00f3 una autopsia. En su informe, relat\u00f3 que sac\u00f3 mucho l\u00edquido de su abdomen y que&nbsp;hall\u00f3 un tumor en la regi\u00f3n del epigastrio derecho, cavidad que contiene el est\u00f3mago, el l\u00f3bulo izquierdo del h\u00edgado, la cabeza del p\u00e1ncreas y parte de la aorta tor\u00e1cica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El h\u00edgado y el bazo estaban agrandados, as\u00ed como el coraz\u00f3n al que describi\u00f3 como&nbsp;\u201cde dos pu\u00f1os\u201d. Sullivan propuso quitarlo para estudiarlo pero no se lo permitieron.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al m\u00e9dico le llamaron la atenci\u00f3n los pulmones, que&nbsp;eran del tama\u00f1o de una mano&nbsp;y que flotaban en l\u00edquido. Seg\u00fan consign\u00f3 el m\u00e9dico irland\u00e9s a Redhead, dijo que \u00e9ste no se hab\u00eda equivocado al diagnosticar hidropes\u00eda a partir de un trastorno hep\u00e1tico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El cuerpo fue vestido con el h\u00e1bito de los dominicos y, en un ata\u00fad de pino cubierto con un pa\u00f1o negro, fue tapado con cal y&nbsp;enterrado en el atrio del convento de Santo Domingo el 27 de junio. Como m\u00e1rmol de su tumba, se us\u00f3 uno que ten\u00eda un mueble de uno de sus hermanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A Redhead se le pag\u00f3 tres mil pesos, parte con alhajas y muebles. Belgrano, en homenaje a esa amistad que ten\u00edan, le hab\u00eda obsequiado un espl\u00e9ndido&nbsp;reloj de bolsillo de oro y esmalte, con cadena de cuatro eslabones con pasador, con el monograma Belgrano grabado, obsequio del rey Jorge III de Inglaterra. Fue robado de la vitrina del Museo Hist\u00f3rico Nacional en 2007.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sullivan pas\u00f3 a la familia de Belgrano 305 pesos y 4 reales&nbsp;en concepto de honorarios, de los cuales 100 pesos correspond\u00edan a la autopsia. En un primer momento desisti\u00f3 del pago, pero cuando se enter\u00f3 que el gobierno hab\u00eda girado el monto de sueldos atrasados, insisti\u00f3 en cobrar honorarios. Domingo, el hermano del fallecido, le respondi\u00f3 que le reclamase a Redhead, que era quien lo hab\u00eda tra\u00eddo.&nbsp;El tema termin\u00f3 en una demanda judicial que el m\u00e9dico gan\u00f3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sullivan permaneci\u00f3 en Buenos Aires. En 1828 se cas\u00f3 con Mar\u00eda Simeona Beascoechea y muri\u00f3 en su casa del Retiro el 19 de octubre de 1835.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Redhead estuvo un a\u00f1o ejerciendo en el Hospital de la Residencia y&nbsp;volvi\u00f3 a Salta en el carruaje de Belgrano.&nbsp;En esa provincia continu\u00f3 atendiendo a la familia G\u00fcemes. Falleci\u00f3 el 28 de junio de 1847 en su quinta que estaba ubicada en lo que hoy son las calles Tucum\u00e1n y Florida. Sus restos descansan en el cementerio de la iglesia de los Cerrillos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El domingo 29 de julio de 1821 el gobierno de Mart\u00edn Rodr\u00edguez quiso enmendar el olvido y&nbsp;Belgrano tuvo los funerales que merec\u00eda. A las 9 de la ma\u00f1ana el cortejo parti\u00f3 de su casa, a metros del Convento de Santo Domingo, donde un a\u00f1o y 39 d\u00edas antes hab\u00eda sido sepultado. Participaron brigadieres y coroneles, seguidos por autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas. En cada esquina se deten\u00edan para un rezo. A lo largo del recorrido, las tropas llevaban los atributos de luto en sus uniformes, en sus armas y en sus banderas. Desde la madrugada de ese d\u00eda, cada media hora en el Fuerte, con su bandera a media asta, se disparaba un ca\u00f1\u00f3n. El ambiente de respeto lo completaba el lento ta\u00f1ir de las campanas de las iglesias que tocaban a muerto. Las actividades se hab\u00edan suspendido, los comercios permanecieron cerrados y no hab\u00eda gente en las calles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La placa de m\u00e1rmol de la tumba de Belgrano fue cambiada en 1865 por otra que consigui\u00f3 el jefe de polic\u00eda Cayetano Mar\u00eda Caz\u00f3n. El 20 de junio de 1903, con gran pompa,&nbsp;se inaugur\u00f3 el mausoleo en Santo Domingo. Cuando el 4 de septiembre del a\u00f1o anterior se removieron los pocos restos que se encontraron, los ministros del interior&nbsp;Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez&nbsp;y de guerra&nbsp;Pablo Riccheri&nbsp;se llevaron dos dientes del pr\u00f3cer ante la at\u00f3nita mirada del cura p\u00e1rroco Modesto Becco, que sosten\u00eda en sus manos una bandeja de plata con los despojos, que se deshac\u00edan apenas se manipulaban.&nbsp;\u201cLos ministros odont\u00f3logos\u201d, se burl\u00f3 la revista Caras y Caretas. Lo dibujaron a Belgrano asom\u00e1ndose a la tumba:&nbsp;\u201c\u00a1Hasta los dientes me llevan! \u00bfNo tendr\u00e1n bastante con los propios para comer del presupuesto?\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cQue devuelvan esos dientes al patriota que menos comi\u00f3 en su gloriosa vida con los dineros de la naci\u00f3n\u201d, reclam\u00f3 el diario La Prensa. Los ministros adujeron que su intenci\u00f3n era mostr\u00e1rselos al general Mitre. En medio de un papel\u00f3n general,&nbsp;debieron devolver las reliquias&nbsp;de ese olvidado general que hab\u00eda muerto en medio de la indiferencia general y que solo se hab\u00eda llevado al otro mundo las sentidas l\u00e1grimas de un pu\u00f1ado de soldados<\/strong><\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-post-featured-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"950\" height=\"600\" src=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06202026-notprimiciasclor-008.jpg\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06202026-notprimiciasclor-008.jpg 950w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06202026-notprimiciasclor-008-300x189.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06202026-notprimiciasclor-008-475x300.jpg 475w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/06202026-notprimiciasclor-008-768x485.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 950px) 100vw, 950px\" \/><\/figure>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Abatido por las derrotas y sus enfermedades e imposibilitado de permanecer en el norte, viaj\u00f3 a la ciudad de Buenos Aires a pasar sus \u00faltimos <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=161231\" title=\"El adi\u00f3s de Manuel Belgrano, entre el maltrato, la emocionante despedida de sus soldados y la indiferencia ante su muerte\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":161235,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1783,7752,7751],"class_list":["post-161231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-economia","tag-20-de-junio","tag-el-adios","tag-manuel-belgrano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/161231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=161231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/161231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":161240,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/161231\/revisions\/161240"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/161235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=161231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=161231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=161231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}