{"id":11156,"date":"2018-09-11T07:53:34","date_gmt":"2018-09-11T10:53:34","guid":{"rendered":"http:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=11156"},"modified":"2018-09-11T07:53:34","modified_gmt":"2018-09-11T10:53:34","slug":"en-el-fondo-de-todo-maestro-existe-un-santo-la-carta-de-julio-cortazar-a-los-docentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=11156","title":{"rendered":"\u00abEn el fondo de todo maestro existe un santo\u00bb: la carta de Julio Cort\u00e1zar a los docentes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSer maestro significa estar en posesi\u00f3n de los medios conducentes a la transmisi\u00f3n de una civilizaci\u00f3n y una cultura\u201d, dice el escritor, egresado en 1932 de la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta.<\/p>\n<p>Texto completo de \u00abEsencia y misi\u00f3n del maestro\u00bb, art\u00edculo publicado el 20 de octubre de 1939, en la Revista Argentina. El escritor firm\u00f3 como Julio Florencio Cort\u00e1zar, profesor, graduado en letras en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta de Buenos Aires<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escribo para quienes van a ser maestros en un futuro que ya casi es presente. Para quienes van a encontrarse repentinamente aislados de una vida que no ten\u00eda otros problemas que los inherentes a la condici\u00f3n de estudiante; y que, por lo tanto, era esencialmente distinta de la vida propia del hombre maduro. Se me ocurre que resulta necesario, en la Argentina, enfrentar al maestro con algunos aspectos de la realidad que sus cuatro a\u00f1os de Escuela Normal no siempre le han permitido conocer, por razones que acaso se desprendan de lo que sigue. Y que la lectura de estas l\u00edneas \u2013que no tiene la menor intenci\u00f3n de consejo- podr\u00e1 tal vez mostrarles uno o varios \u00e1ngulos insospechados de su misi\u00f3n a cumplir y de su conducta a mantener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser maestro significa construir, en el esp\u00edritu y la inteligencia del ni\u00f1o, el panorama cultural necesario para capacitar su ser en el nivel social contempor\u00e1neo<br \/>\nSer maestro significa estar en posesi\u00f3n de los medios conducentes a la transmisi\u00f3n de una civilizaci\u00f3n y una cultura; significa construir, en el esp\u00edritu y la inteligencia del ni\u00f1o, el panorama cultural necesario para capacitar su ser en el nivel social contempor\u00e1neo y, a la vez, estimular todo lo que en el alma infantil haya de bello, de bueno, de aspiraci\u00f3n a la total realizaci\u00f3n. Doble tarea, pues: la de instruir, educar, y la de dar alas a los anhelos que existen, embrionarios, en toda conciencia naciente. El maestro tiende hasta la inteligencia, hacia el esp\u00edritu y finalmente, hacia la esencia moral que reposa en el ser humano. Ense\u00f1a aquello que es exterior al ni\u00f1o; pero debe cumplir asimismo el hondo viaje hacia el interior de ese esp\u00edritu y regresar de \u00e9l trayendo, para maravilla de los ojos de su educando, la noci\u00f3n de bondad y la noci\u00f3n de belleza: \u00e9tica y est\u00e9tica, elementos esenciales de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nNada de esto es f\u00e1cil. Lo hip\u00f3crita debe ser desterrado, y he aqu\u00ed el primer duro combate; porque los elementos negativos forman tambi\u00e9n parte de nuestro ser. Ense\u00f1ar el bien, supone la previa noci\u00f3n del mal, permitir que el ni\u00f1o intuya la belleza no excluye la necesidad de hacerle saber lo no bello. Es entonces que la capacidad del que ense\u00f1a \u2013yo dir\u00eda mejor: del que construye descubri\u00e9ndose pone a prueba. Es entonces que un n\u00famero desoladoramente grande de maestros fracasa. Fracasa calladamente, sin que el mecanismo de nuestra ense\u00f1anza primaria se entere de su derrota; fracasa sin saberlo \u00e9l mismo, porque no hab\u00eda tenido jam\u00e1s el concepto de su misi\u00f3n. Fracasa torn\u00e1ndose rutinario, abandon\u00e1ndose a lo cotidiano, ense\u00f1ando lo que los programas exigen y nada m\u00e1s, rindiendo rigurosa cuenta de la conducta y disciplina de sus alumnos. Fracasa convirti\u00e9ndose en lo que se suele denominar \u00abun maestro correcto\u00bb. Un mecanismo de relojer\u00eda, limpio y brillante, pero sometido a la servil condici\u00f3n de toda m\u00e1quina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ojal\u00e1 que quienes leen estas l\u00edneas hayan encontrado alguna vez un verdadero maestro, uno que sent\u00eda su misi\u00f3n; que la viv\u00eda. Un maestro como deber\u00edan ser todos los maestros en la Argentina<br \/>\nAlg\u00fan maestro as\u00ed habremos tenido todos nosotros. Pero ojal\u00e1 que quienes leen estas l\u00edneas hayan encontrado tambi\u00e9n, alguna vez, un verdadero maestro. Un maestro que sent\u00eda su misi\u00f3n; que la viv\u00eda. Un maestro como deber\u00edan ser todos los maestros en la Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo pasado es pasado. Yo escribo para quienes van a ser educadores. Y la pregunta surge, entonces, imperativa: \u00bfPor qu\u00e9 fracasa un n\u00famero tan elevado de maestros? De la respuesta, aquilatada en su justo valor por la nueva generaci\u00f3n, puede depender el destino de las infancias futuras, que es como decir el destino del ser humano en cuanto sociedad y en cuanto tendencia al progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfPuede contestarse la pregunta? \u00bfEs que acaso tiene respuesta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo poseo mi respuesta, relativa y acaso errada. Que juzgue quien me lee. Yo encuentro que el fracaso de tantos maestros argentinos obedece a la carencia de una verdadera cultura que no se apoye en el mero acopio de elementos intelectuales, sino que afiance sus ra\u00edces en el recto conocimiento de la esencia humana, de aquellos valores del esp\u00edritu que nos elevan por sobre lo animal. El vocablo \u00abcultura\u00bb ha sufrido como tantos otros, un largo malentendido. Culto era quien hab\u00eda cumplido una carrera, el que hab\u00eda le\u00eddo mucho; culto era el hombre que sab\u00eda idiomas y citaba a T\u00e1cito; culto era el profesor que desarrollaba el programa con abundante bibliograf\u00eda auxiliar. Ser culto era \u2013y es, para muchos- llevar en suma un prolijo archivo y recordar muchos nombres\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre es inteligencia, pero tambi\u00e9n sentimiento, y anhelo metaf\u00edsico, y sentido religioso<br \/>\nPero la cultura es eso y mucho m\u00e1s. El hombre \u2013tendencias filos\u00f3ficas actuales, nov\u00edsimas, lo afirman a trav\u00e9s del genio de Mart\u00edn Heidegger- no es solamente un intelecto. El hombre es inteligencia, pero tambi\u00e9n sentimiento, y anhelo metaf\u00edsico, y sentido religioso. El hombre es un compuesto; de la armon\u00eda de sus posibilidades surge la perfecci\u00f3n. Por eso, ser culto significa atender al mismo tiempo a todos los valores y no meramente a los intelectuales. Ser culto es saber el s\u00e1nscrito, si se quiere, pero tambi\u00e9n maravillarse ante un crep\u00fasculo; ser culto es llenar fichas acerca de una disciplina que se cultiva con preferencia, pero tambi\u00e9n emocionarse con una m\u00fasica o un cuadro, o descubrir el \u00edntimo secreto de un verso o de un ni\u00f1o. Y a\u00fan no he logrado precisar qu\u00e9 debe entenderse por cultura; los ejemplos resultan in\u00fatiles. Quiz\u00e1 se comprendiera mejor mi pensamiento decantado en este concepto de la cultura: la actitud integralmente humana, sin mutilaciones, que resulta de un largo estudio y de una amplia visi\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed tiene que ser el maestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora, esta pregunta dirigida a la conciencia moral de los que se hallan comprendidos en ella: \u00bfBastaron cuatro a\u00f1os de Escuela Normal para hacer del maestro un hombre culto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No; ello es evidente. Esos cuatro a\u00f1os han servido para integrar parte de lo que yo denomin\u00e9 m\u00e1s arriba \u00ablargo estudio\u00bb; han servido para enfrentar la inteligencia con los grandes problemas que la humanidad se ha planteado y ha buscado solucionar con su esfuerzo: el problema hist\u00f3rico, el cient\u00edfico, el literario, el pedag\u00f3gico. Nada m\u00e1s, a pesar de la buena voluntad que hayan podido demostrar profesores y alumnos; a pesar del doble esfuerzo en procura de un debido nivel cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa Escuela Normal no basta para hacer al maestro. Y quien, luego de plegar con gesto orgulloso su diploma, se disponga a cumplir su tarea sin otro esfuerzo, \u00e9se es desde ya un maestro condenado al fracaso. Parecer\u00e1 cruel y acaso falso; pero un hondo buceo en la conciencia de cada uno probar\u00e1 que es harto cierto. La Escuela Normal da elementos, variados y generosos, crea la noci\u00f3n del deber, de la misi\u00f3n; descubre los horizontes. Pero con los horizontes hay que hacer algo m\u00e1s que mirarlos desde lejos: hay que caminar hacia ellos y conquistarlos.Nadie se conoce a s\u00ed mismo sin haber bebido la ciencia ajena en inacabables horas de lecturas y de estudio; y nadie conoce el alma de los semejantes sin asistir primero al deslumbramiento de descubrirse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>El maestro debe llegar a la cultura mediante un largo estudio. Estudio de lo exterior, y estudio de s\u00ed mismo. Arist\u00f3teles y S\u00f3crates: he ah\u00ed las dos actitudes. Uno, la visi\u00f3n de la realidad a trav\u00e9s de sus m\u00faltiples \u00e1ngulos; el otro, la visi\u00f3n de la realidad a trav\u00e9s del cultivo de la propia personalidad. Y, esto hay que creerlo, ambas cosas no se logran por separado. Nadie se conoce a s\u00ed mismo sin haber bebido la ciencia ajena en inacabables horas de lecturas y de estudio; y nadie conoce el alma de los semejantes sin asistir primero al deslumbramiento de descubrirse a s\u00ed mismo. La cultura resulta as\u00ed una actitud que nace imperceptiblemente; nadie puede despertarse ma\u00f1ana y decir: \u00abS\u00e9 muchas cosas y nada m\u00e1s\u00bb. La mejor prueba de cultura suele darla aqu\u00e9l que habla muy poco de s\u00ed mismo; porque la cultura no es una cosa, sino que es una visi\u00f3n; se es culto cuando el mundo se nos ofrece con la m\u00e1xima amplitud; cuando los problemas menudos dejan de tener consistencia; cuando se descubre que lo cotidiano es lo falso, y que s\u00f3lo lo m\u00e1s puro, lo m\u00e1s bello, lo m\u00e1s bueno, reside la esencia que el hombre busca. Cuando se comprende lo que verdaderamente quiere decir Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se es culto cuando el mundo se nos ofrece con la m\u00e1xima amplitud; cuando se descubre que lo cotidiano es lo falso, y que s\u00f3lo en lo m\u00e1s puro, lo m\u00e1s bello, lo m\u00e1s bueno, reside la esencia que el hombre busca. Cuando se comprende lo que verdaderamente quiere decir Dios.<br \/>\nAl salir de la Escuela Normal, puede afirmarse que el estudio reci\u00e9n comienza. Queda lo m\u00e1s dif\u00edcil, porque entonces se est\u00e1 solo, librado a la propia conducta. En el debilitamiento de los resortes morales, en el olvido de lo que de sagrado tiene el ser maestro, hay que buscar la raz\u00f3n de tantos fracasos. Pero en la voluntad que no reconoce t\u00e9rminos, que no sabe de plazos fijos para el estudio, est\u00e1 la raz\u00f3n de muchos triunfos. En la Argentina ha habido y hay maestros: deber\u00eda pregunt\u00e1rseles a ellos si les bastaron los cuatro a\u00f1os oficiales para adquirir la cultura que poseen. \u00abEl genio \u2013dijo Buffon- es una larga paciencia\u00bb. Nosotros no requerimos maestros geniales; ser\u00eda absurdo. Pero todo saber supone una larga paciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAlguien afirm\u00f3, sencillamente, que nada se conquista sin sacrificio. Y una misi\u00f3n como la del educador exige el mayor sacrificio que puede hacerse por ella. De lo contrario, se permanece en el nivel del \u00abmaestro correcto\u00bb. Aqu\u00e9llos que hayan estudiado el magisterio y se hayan recibido sin meditar a ciencia cierta qu\u00e9 pretend\u00edan o qu\u00e9 esperaban m\u00e1s all\u00e1 del puesto y la retribuci\u00f3n monetaria, \u00e9sos son ya fracasados y nada podr\u00e1 salvarlos sino un gran arrepentimiento . Pero yo he escrito estas l\u00edneas para los que han descubierto su tarea y su deber. Para los que abandonan la Escuela Normal con la determinaci\u00f3n de cumplir su misi\u00f3n. A ellos he querido mostrarles todo lo que les espera, y se me ocurre que tanto sacrificio ha de alegrarnos. Porque en el fondo de todo verdadero maestro existe un santo, y los santos son aquellos hombres que van dejando todo lo perecedero a lo largo del camino, y mantienen la mirada fija en un horizonte que conquistar con el trabajo, con el sacrificio o con la muerte.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-11158\" src=\"http:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/cortazar.png\" alt=\"\" width=\"676\" height=\"496\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/cortazar.png 676w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/cortazar-300x220.png 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/cortazar-409x300.png 409w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/cortazar-80x60.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Infobae.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cSer maestro significa estar en posesi\u00f3n de los medios conducentes a la transmisi\u00f3n de una civilizaci\u00f3n y una cultura\u201d, dice el escritor, egresado en 1932 <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=11156\" title=\"\u00abEn el fondo de todo maestro existe un santo\u00bb: la carta de Julio Cort\u00e1zar a los docentes\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":11157,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[675,1995],"class_list":["post-11156","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informacion-general","tag-dia-del-maestro","tag-julio-cortazar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11156"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11159,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11156\/revisions\/11159"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}