{"id":109588,"date":"2026-03-09T08:44:50","date_gmt":"2026-03-09T11:44:50","guid":{"rendered":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=109588"},"modified":"2026-03-09T08:44:51","modified_gmt":"2026-03-09T11:44:51","slug":"el-imperio-britanico-que-quiso-colonizar-la-patagonia-y-termino-creando-las-grandes-estancias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=109588","title":{"rendered":"El imperio brit\u00e1nico que quiso colonizar la Patagonia y termin\u00f3 creando las grandes estancias"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>A fines del siglo XIX, inversores brit\u00e1nicos llegaron a reunir m\u00e1s de medio mill\u00f3n de hect\u00e1reas en la Patagonia con un ambicioso plan de colonizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por momentos, a fines del siglo XIX, la&nbsp;<a href=\"https:\/\/masp.lmneuquen.com\/ganaderia\/la-cabana-dona-amalia-herencia-y-pasion-la-cria-lana-merino-neuquen-n1229824\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Patagonia<\/a>&nbsp;parec\u00eda un territorio abierto a todas las apuestas.&nbsp;Desde Londres hasta Hamburgo y Nueva York, hombres de negocios imaginaban en los mapas europeos un vasto espacio de riqueza futura: campos interminables, r\u00edos de agua pura, monta\u00f1as cargadas de pastos y un horizonte comercial que promet\u00eda unir el Atl\u00e1ntico con el Pac\u00edfico. Sin embargo, entre aquellos proyectos grandiosos y la realidad del territorio patag\u00f3nico se extend\u00eda una distancia inmensa. All\u00ed, en ese contraste entre ambici\u00f3n financiera y geograf\u00eda ind\u00f3mita, se forj\u00f3 uno de los episodios m\u00e1s significativos \u2014y menos comprendidos\u2014 de la historia productiva del sur argentino.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"126\" src=\"http:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ausp-hipergasdeconfianza-5-600x126.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-108529\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ausp-hipergasdeconfianza-5-600x126.jpg 600w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ausp-hipergasdeconfianza-5-300x63.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ausp-hipergasdeconfianza-5-768x162.jpg 768w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/ausp-hipergasdeconfianza-5.jpg 950w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1880 la Patagonia ingres\u00f3 definitivamente en el radar del capitalismo internacional.&nbsp;La reciente expansi\u00f3n territorial del Estado argentino tras la llamada \u201cConquista del Desierto\u201d hab\u00eda dejado millones de hect\u00e1reas bajo control formal de Buenos Aires. Para los gobiernos liberales de la \u00e9poca, aquellas tierras representaban una oportunidad: atraer capital extranjero para poblar, producir y conectar econ\u00f3micamente un espacio que hasta entonces era considerado marginal.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La administraci\u00f3n de&nbsp;Miguel Ju\u00e1rez Celman&nbsp;(Mandato presidencial del12 de octubre de 1886 al 6 de agosto de 1890) impuls\u00f3 una pol\u00edtica econ\u00f3mica abierta a las inversiones internacionales, particularmente brit\u00e1nicas. Era un momento en que el capital ingl\u00e9s dominaba gran parte de la infraestructura del pa\u00eds: ferrocarriles, bancos, tranv\u00edas, comercio exterior. En ese contexto, la Patagonia se transform\u00f3 en una nueva frontera de negocios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Uno de los emprendimientos m\u00e1s ambiciosos de ese ciclo fue la&nbsp;Argentine Southern Land Company, una gigantesca compa\u00f1\u00eda de tierras fundada en 1889 por inversores brit\u00e1nicos&nbsp;vinculados a las principales casas comerciales de Buenos Aires y a los directorios de entidades financieras como el English Bank of the River Plate. El grupo inversor era parte de un entramado empresarial conocido informalmente como el Argentine Land Group, una red que ya pose\u00eda intereses en diferentes regiones del pa\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El objetivo declarado parec\u00eda noble y alineado con el discurso oficial: colonizar la Patagonia con inmigrantes agr\u00edcolas, subdividir grandes extensiones en chacras y fomentar el poblamiento permanente. Pero la historia demostrar\u00eda que aquel proyecto de colonizaci\u00f3n ten\u00eda otras prioridades.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La tierra como concesi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El origen del enorme patrimonio territorial de la compa\u00f1\u00eda se encuentra en una concesi\u00f3n ferroviaria. El Estado argentino otorg\u00f3 a la Chubut Company Ltd. la construcci\u00f3n del ferrocarril central del Chubut, una l\u00ednea que unir\u00eda Trelew con Puerto Madryn. Como incentivo, el gobierno entreg\u00f3 a la empresa una franja de tierra de una legua a cada lado de la v\u00eda f\u00e9rrea. Aquella concesi\u00f3n sumaba cerca de 70.000 hect\u00e1reas. Pero ese fue apenas el comienzo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>A trav\u00e9s de la Ley Avellaneda de Inmigraci\u00f3n y Colonizaci\u00f3n, que buscaba fomentar el establecimiento de colonos extranjeros,&nbsp;la compa\u00f1\u00eda obtuvo la posibilidad de adquirir extensiones much\u00edsimo mayores.&nbsp;El acuerdo permit\u00eda seleccionar bloques de 46.000 hect\u00e1reas dentro de una vasta \u00e1rea designada por el gobierno. En total, las concesiones alcanzaron inicialmente unas 750.000 hect\u00e1reas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La legislaci\u00f3n vigente establec\u00eda l\u00edmites m\u00e1ximos para evitar grandes concentraciones de tierra \u2014originalmente 80.000 hect\u00e1reas por concesionario\u2014, pero durante el gobierno de Ju\u00e1rez Celman ese l\u00edmite fue ampliado hasta 360.000 hect\u00e1reas. Aun as\u00ed, el proyecto superaba ampliamente la cifra permitida. Para sortear la restricci\u00f3n, parte de las tierras se registr\u00f3 a nombre de un miembro del comit\u00e9 local de la compa\u00f1\u00eda, un empresario de apellido Krabbe, integrante tambi\u00e9n del directorio de la City of Buenos Aires Tramway Company. Posteriormente, esas tierras ser\u00edan transferidas a la empresa brit\u00e1nica. La maniobra no era inusual en la \u00e9poca. El resultado fue una de las mayores concentraciones territoriales privadas de la historia patag\u00f3nica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando la compa\u00f1\u00eda emiti\u00f3 sus acciones en Londres,&nbsp;la folleter\u00eda promocional describ\u00eda un proyecto prometedor.&nbsp;Las tierras ser\u00edan subdivididas en peque\u00f1as chacras destinadas a inmigrantes europeos. La llegada de colonos permitir\u00eda poblar la regi\u00f3n, aumentar la producci\u00f3n agr\u00edcola y elevar el valor de los terrenos. Para completar el plan, se proyectaba extender el ferrocarril desde el valle del Chubut hasta la cordillera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Miguel Ju\u00e1rez Celman, presidente de la Rep\u00fablica entre octubre de 1886 y agosto de 1890. Fue concu\u00f1ado de Julio Argentino Roca.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el papel, el proyecto parec\u00eda replicar el modelo exitoso de colonizaci\u00f3n agr\u00edcola que hab\u00eda transformado las pampas.&nbsp;Pero la Patagonia no era la pampa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La crisis financiera internacional de 1890 \u2014que golpe\u00f3 duramente a la econom\u00eda argentina\u2014 fue una de las primeras se\u00f1ales de alerta. Sin embargo, otros factores resultaron a\u00fan m\u00e1s decisivos. Los estudios posteriores plantean dos interpretaciones distintas. Algunos historiadores sostienen que los empresarios brit\u00e1nicos desconoc\u00edan las caracter\u00edsticas de los suelos que hab\u00edan adquirido. Gran parte de la meseta patag\u00f3nica es \u00e1rida, ventosa y poco apta para la agricultura intensiva. Otros investigadores sugieren exactamente lo contrario: que&nbsp;los inversores conoc\u00edan perfectamente el potencial productivo del territorio y nunca tuvieron la intenci\u00f3n real de colonizarlo con agricultores.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las evidencias apuntan hacia esta segunda hip\u00f3tesis. Antes de la creaci\u00f3n de la compa\u00f1\u00eda, el gerente ferroviario Asahell Bell hab\u00eda recorrido la regi\u00f3n en 1887, dos a\u00f1os antes de la fundaci\u00f3n de la empresa. Aquella expedici\u00f3n permiti\u00f3 identificar las \u00e1reas con mejores pasturas para la ganader\u00eda. Adem\u00e1s, el trazado de las propiedades coincid\u00eda casi exactamente con la ruta explorada d\u00e9cadas antes por el viajero brit\u00e1nico George Chaworth Musters, quien hab\u00eda se\u00f1alado el enorme potencial ganadero de la regi\u00f3n y la posibilidad de comerciar ganado con Chile. En otras palabras: la Patagonia pod\u00eda no ser ideal para la agricultura, pero s\u00ed lo era para la ganader\u00eda extensiva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El abandono del proyecto colonizador<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La oportunidad lleg\u00f3 en 1891. Ese a\u00f1o el Congreso argentino aprob\u00f3&nbsp;una ley que permit\u00eda liquidar concesiones colonizadoras incumplidas.&nbsp;La Argentine Southern Land Company se acogi\u00f3 a esa normativa y devolvi\u00f3 una de cada cuatro concesiones. De esta manera, el proyecto de colonizaci\u00f3n qued\u00f3 oficialmente cancelado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La empresa conserv\u00f3 alrededor de 585.000 hect\u00e1reas, distribuidas entre la meseta de R\u00edo Negro y las zonas cordilleranas de R\u00edo Negro y Chubut. Para entonces, el giro productivo ya estaba en marcha. Un a\u00f1o antes, en 1890, la compa\u00f1\u00eda hab\u00eda comprado 12.000 vacunos, iniciando inmediatamente las ventas hacia Chile. El mercado trasandino pagaba mejores precios y estaba geogr\u00e1ficamente m\u00e1s cerca que los puertos atl\u00e1nticos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En 1898 todas las propiedades estaban ya escrituradas a nombre de la empresa. Hab\u00eda nacido un nuevo modelo econ\u00f3mico: la gran estancia patag\u00f3nica de capital extranjero. La empresa organiz\u00f3 su territorio en torno a dos grandes centros operativos. Uno fue la&nbsp;estancia Leleque, ubicada en los contrafuertes andinos.&nbsp;Desde all\u00ed se administraban los establecimientos cordilleranos donde se criaba ganado vacuno de razas brit\u00e1nicas como Durham y Polled Angus. El segundo centro fue Maquinchao, en la meseta rionegrina. En esa regi\u00f3n el clima favorec\u00eda la cr\u00eda de ovejas destinadas a la producci\u00f3n lanera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para mejorar la calidad de los reba\u00f1os se importaron carneros de la raza Merino australiano, iniciando uno de los procesos de especializaci\u00f3n ovina m\u00e1s importantes de la Patagonia central. La l\u00f3gica productiva se adaptaba perfectamente a las condiciones del territorio: bovinos en las zonas m\u00e1s h\u00famedas y ovinos en la meseta \u00e1rida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Durante a\u00f1os,&nbsp;el principal mercado para el ganado patag\u00f3nico fue Chile.&nbsp;La proximidad geogr\u00e1fica hac\u00eda posible arriar animales a trav\u00e9s de pasos cordilleranos hacia ciudades chilenas donde la carne alcanzaba precios m\u00e1s altos. La empresa incluso design\u00f3 un agente comercial permanente en Santiago para organizar las ventas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los conflictos lim\u00edtrofes entre Argentina y Chile hacia fines del siglo XIX complicaron temporalmente el comercio, pero tras la resoluci\u00f3n del litigio en 1902 las operaciones se normalizaron. Para entonces, la compa\u00f1\u00eda hab\u00eda consolidado una red de estancias modernas, con alambrados perimetrales, corrales, galpones de esquila y maquinaria importada. Alrededor de 1910, el sistema productivo estaba completamente integrado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La revoluci\u00f3n de la lana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gran salto log\u00edstico lleg\u00f3 con la expansi\u00f3n ferroviaria.&nbsp;En 1912 el ferrocarril alcanz\u00f3 Maquinchao, transformando radicalmente la econom\u00eda regional.&nbsp;Las lanas que antes tardaban semanas en llegar a la costa mediante carretas pod\u00edan ahora transportarse con mayor rapidez y menor costo. El circuito productivo se volvi\u00f3 casi industrial.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La esquila se realizaba con m\u00e1quinas en las cabeceras de estancia. Luego la lana era prensada en fardos mediante prensas hidr\u00e1ulicas de la propia compa\u00f1\u00eda. Desde all\u00ed part\u00eda en tren hacia Bah\u00eda Blanca o hacia Puerto Madryn, donde se embarcaba rumbo a Europa. Los textiles brit\u00e1nicos depend\u00edan en gran medida de esas fibras provenientes del hemisferio sur.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las estancias no eran solamente centros productivos.&nbsp;Cada establecimiento inclu\u00eda un almac\u00e9n de ramos generales, donde los trabajadores y peque\u00f1os pobladores adquir\u00edan alimentos, herramientas y ropa. Muchos de esos productos eran importados sin impuestos gracias al r\u00e9gimen especial de los territorios nacionales del sur. La empresa controlaba as\u00ed no solo la producci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el comercio local.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La escasez de competidores permit\u00eda m\u00e1rgenes de ganancia muy elevados. Para la segunda d\u00e9cada del siglo XX la situaci\u00f3n financiera de la compa\u00f1\u00eda era extraordinariamente s\u00f3lida. El modelo de la gran estancia patag\u00f3nica \u2014capital extranjero, miles de hect\u00e1reas y producci\u00f3n orientada al mercado internacional\u2014 hab\u00eda alcanzado su madurez.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mientras el imperio brit\u00e1nico consolidaba sus dominios ganaderos, otros proyectos colonizadores intentaban abrirse paso en la Patagonia.&nbsp;En 1903 el aventurero empresario Jorge Newbery, entonces vicec\u00f3nsul honorario de Estados Unidos en Argentina, impuls\u00f3 junto a H. Kribs una solicitud para colonizar 260.000 hect\u00e1reas&nbsp;en los valles de Epuy\u00e9n y Cholila. La iniciativa buscaba atraer colonos norteamericanos dedicados a la ganader\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero el proyecto fracas\u00f3 r\u00e1pidamente: la mayor parte de las tierras ya estaba ocupada por pobladores existentes. Entre ellos hab\u00eda personajes singulares. Seg\u00fan la tradici\u00f3n local, en esos mismos valles se ocultaban bajo identidades falsas dos c\u00e9lebres forajidos estadounidenses: Butch Cassidy y Sundance Kid, quienes hab\u00edan escapado de Estados Unidos y se refugiaban en la Patagonia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otro intento de colonizaci\u00f3n lleg\u00f3 desde Europa central.&nbsp;El empresario alem\u00e1n Wilhelm Vallentin solicit\u00f3 m\u00e1s de 200.000 hect\u00e1reas en el valle del r\u00edo Pico&nbsp;para fundar una colonia llamada \u201cFriedland\u201d, literalmente \u201ctierra de paz\u201d. El proyecto preve\u00eda repartir lotes pastoriles de 2.500 hect\u00e1reas entre colonos \u201cexclusivamente alemanes\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gobierno argentino aprob\u00f3 la reserva en 1904. Pero la colonia nunca lleg\u00f3 a consolidarse. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, ante la falta de colonos efectivos, el decreto fue revocado. Solo un inmigrante alem\u00e1n \u2014Otto Rotcher\u2014 permaneci\u00f3 en la regi\u00f3n. Con el tiempo, esas tierras ser\u00edan ocupadas principalmente por pobladores chilenos provenientes de Cholila.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los grandes proyectos empresariales fracasaron una y otra vez. En contraste, la colonizaci\u00f3n espont\u00e1nea avanzaba lentamente pero con firmeza. Criollos, ind\u00edgenas manzaneros (tehuelches septentrionales que habitaban la zona del actual norte de la Patagonia argentina), colonos chilenos y algunos europeos aislados fueron poblando gradualmente los valles y las zonas f\u00e9rtiles del oeste patag\u00f3nico. Sin grandes planes ni capitales internacionales, construyeron estancias familiares, chacras y peque\u00f1os pueblos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Era un proceso silencioso, pero extraordinariamente efectivo. Mientras tanto, las enormes propiedades de capital extranjero dominaban la econom\u00eda regional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un legado que llega al presente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La presencia de la Argentine Southern Land Company en la Patagonia se extendi\u00f3 durante casi un siglo.&nbsp;Sus intereses permanecieron activos hasta 1975. Las fluctuaciones del mercado internacional de la lana, especialmente la ca\u00edda de los precios en el siglo XX, llevaron a sucesivas ventas de propiedades. Finalmente, en 1991 gran parte de esas tierras fue adquirida por el grupo italiano Benetton Group, que cre\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de Tierras Sud Argentina.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Con alrededor de 900.000 hect\u00e1reas, esta firma se convirti\u00f3 en uno de los mayores propietarios privados de tierra en la Patagonia, con sede central precisamente en la hist\u00f3rica estancia Leleque. Para la empresa italiana, la lana patag\u00f3nica contin\u00faa siendo un insumo valioso para su cadena global de producci\u00f3n textil.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia de la Patagonia productiva no puede entenderse sin estos experimentos colonizadores. Los proyectos de inmigraci\u00f3n agr\u00edcola fracasaron en gran medida. En su lugar surgi\u00f3 un sistema de grandes estancias ganaderas que integr\u00f3 la regi\u00f3n a la econom\u00eda mundial.&nbsp;Ese modelo transform\u00f3 el paisaje, la sociedad y la econom\u00eda patag\u00f3nica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero tambi\u00e9n dej\u00f3 preguntas abiertas: sobre la concentraci\u00f3n de la tierra, el papel del capital extranjero y el destino de las poblaciones que habitaban el territorio mucho antes de la llegada de las compa\u00f1\u00edas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el fondo, aquella historia refleja una paradoja.&nbsp;Los grandes planes dise\u00f1ados en oficinas de Londres, Nueva York o Berl\u00edn rara vez se cumplieron como estaban previstos.&nbsp;Sin embargo, de sus fracasos surgi\u00f3 una estructura productiva que todav\u00eda hoy define buena parte del paisaje patag\u00f3nico. La Patagonia real \u2014la de las estancias, los arreos, las ovejas y el viento interminable\u2014 naci\u00f3, en gran medida, de aquel encuentro entre la ambici\u00f3n global y la geograf\u00eda indomable del sur.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Fuente: Susana Bandieri (Historia de la Patagonia), Archivo General de la Naci\u00f3n (AGN), Red 43 y aportes de Redacci\u00f3n +P.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n<figure class=\"wp-block-post-featured-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"730\" height=\"500\" src=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lapatagoniabrit-3.jpg\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lapatagoniabrit-3.jpg 730w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lapatagoniabrit-3-300x205.jpg 300w, https:\/\/primiciasclorinda.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/lapatagoniabrit-3-438x300.jpg 438w\" sizes=\"auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>A fines del siglo XIX, inversores brit\u00e1nicos llegaron a reunir m\u00e1s de medio mill\u00f3n de hect\u00e1reas en la Patagonia con un ambicioso plan de colonizaci\u00f3n <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/primiciasclorinda.com\/?p=109588\" title=\"El imperio brit\u00e1nico que quiso colonizar la Patagonia y termin\u00f3 creando las grandes estancias\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":109591,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[173,6626],"class_list":["post-109588","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informacion-general","tag-argentina","tag-britanicos-en-patagonia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/109588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=109588"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/109588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":109596,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/109588\/revisions\/109596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/109591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=109588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=109588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primiciasclorinda.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=109588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}